Presentación del Informe GUESSS 2023 'Mujeres que emprenden, mujeres que crecen: El emprendimiento como motor de bienestar, autoeficacia y resiliencia', del Observatorio del Emprendimiento de España (OEE) y Reale Seguros - OEE Y REALE SEGUROS
MADRID, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
Las mujeres universitarias reciben menos formación emprendedora que sus compañeros varones, con un 29,7% frente al 34,8% de los hombres, según se desprende del Informe GUESSS 2023 'Mujeres que emprenden, mujeres que crecen: El emprendimiento como motor de bienestar, autoeficacia y resiliencia', del Observatorio del Emprendimiento de España (OEE) y Reale Seguros.
Estos datos representan un descenso en ambos casos con respecto a 2021 (cuando fueron del 34,1% y 40,3%, respectivamente), cuando se publicó la última edición de este informe. Esta iniciativa se realiza cada dos años y ofrece una radiografía del emprendimiento universitario en España, con el objetivo de facilitar una herramienta para articular políticas que permitan avanzar en la igualdad entre mujeres y hombres.
El estudio también destaca el crecimiento personal y profesional que el camino emprendedor ofrece a los universitarios españoles y, al mismo tiempo, que las desigualdades de género que todavía persisten en lo que respecta a la vocación y el acceso al emprendimiento.
Así, entre otras conclusiones, el estudio --elaborado mediante encuestas online a casi 79.000 universitarios de 71 universidades en España-- revela que persisten brechas de género significativas en la vocación y el acceso al emprendimiento.
Además, indica que el 17,5% del estudiantado universitario en España estaba involucrado en una actividad emprendedora naciente, pero los hombres casi doblaban el porcentaje de mujeres (24,5% frente a 13,2%). Lo mismo sucede en el dato de emprendedores activos, con un 10,8% en el caso de los hombres y un 5,9% entre las mujeres; y en quienes están intentando ya crear una empresa (24,5% de los hombres y 13,2% de las mujeres).
De cara al futuro, señala que un 9,6% de las universitarias españolas planean emprender al concluir sus estudios, frente al 16,9% en los hombres. La diferencia entre ambos géneros se amplía al preguntar si esa voluntad emprendedora se contempla en los cinco años posteriores a la graduación, momento en el que se plantearían crear una empresa el 19,2% de las mujeres y el 28,8% de los hombres.
Los datos demuestran que muchas mujeres aún no visualizan o ven viable el emprendimiento como una opción de carrera, pese a que aquellas que se involucran activamente en proyectos emprendedores e incluso las que tienen la intención de hacerlo experimentan un notable aumento en sus niveles de bienestar, autoeficacia y resiliencia.
Por otro lado, revela que las estudiantes universitarias que ya son emprendedoras activas (es decir, quienes dirigen su propia empresa mientras cursan sus estudios) alcanzan un bienestar medio percibido de 5,06 puntos sobre un total de 7, cifra idéntica a la de sus compañeros varones que también son emprendedores activos y que supera el 4,84 reflejado por las estudiantes mujeres no emprendedoras.
Además, añade que el emprendimiento actúa como factor igualador de género en términos de resiliencia pues las mujeres emprendedoras activas puntúan un 5,72 en este aspecto, cerca del 5,75 de los hombres emprendedores y por encima del 5,28 de las estudiantes universitarias que no están emprendiendo.