Los participantes durante la presentación de la metodología participativa de Redeia, Fundación Renovables y RGI. - REDEIA
MADRID, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -
Redeia, matriz de Red Eléctrica, Fundación Renovables y Renewables Grid Initiative (RGI) han lanzado una metodología participativa para incluir a los territorios en los que se van a desplegar redes de transporte eléctrico, orientada a incorporar la escucha activa, la participación temprana y el diálogo territorial.
Las tres entidades conforman la alianza 'Territorios en Red', constituida en 2025 con el objetivo de explorar nuevas formas de integración territorial en el desarrollo de infraestructuras eléctricas y la iniciativa busca contribuir a una transición energética que sus promotores han definido como "participativa, territorialmente integrada y socialmente legítima".
La presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, ha subrayado durante el acto de presentación, celebrado este lunes, que la compañía es "consciente de que las redes no se instalan sobre un mapa vacío" y ha defendido que "la participación pública debe anticiparse, ser continuada y transparente y dar espacio a la capacidad de influencia del territorio".
Corredor ha reconocido que la resistencia de los territorios al despliegue de infraestructuras se ha incrementado "sobre todo desde la pandemia", cuando la sociedad "volvió la mirada al medio ambiente" y tomó conciencia "de su valor". "Descubrimos, desde la soberbia propia de los urbanitas, que queríamos poner en su territorio todas estas infraestructuras que nos iban a ayudar a nosotros", ha señalado.
En este sentido, el presidente de la Fundación Renovables, Fernando Ferrando, ha incidido en que "el reto no es solo construir infraestructuras, sino hacerlo de forma coherente con una transición justa, democrática y respetuosa con el territorio", mientras que la CEO de RGI, Antonella Battaglini, ha coincidido en que "la participación temprana genera confianza, reduce riesgos y permite alcanzar mejores resultados para todos".
Ferrando ha subrayado además que las redes eléctricas "ya no son auxiliares y secundarias", sino que se han convertido en elemento central de la transición. "Este es un cambio cultural. Vemos molinos en positivo. No vemos redes en positivo. Y este cambio cultural nos corresponde a todos".
En la presentación también ha participado el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, que ha advertido durante su intervención de que "el mayor error" ante la crisis climática sería "desaprovechar la oportunidad que la transición ecológica supone para el país" y ha abogado por "avanzar juntos, con método y escuchando al territorio".
"La cuestión no viene a ser si el paisaje va a cambiar, el paisaje va a cambiar. La cuestión es quién decide cómo va a cambiar, con qué cuidado, con qué atención y con qué propósito. El cambio más violento y más agresivo del paisaje va a ocurrir, por desgracia, por la crisis climática", ha expresado el secretario de Estado.
En este sentido, Groizard ha explicado que "es mejor un cambio de paisaje consensuado que uno impuesto por la emergencia climática", al tiempo que ha insistido en que el Gobierno ha "querido convertir en ley" la recomendación de que los proyectos energéticos contemplen retornos e impacto positivo al territorio desde fases tempranas con carácter previo a su tramitación.
DESARROLLO DE LA METODOLOGÍA
La metodología, según han explicado uno de sus impulsores de Red Eléctrica, el ingeniero Adrián Martín, se ha desarrollado a lo largo de año y medio de trabajo y articula cuatro objetivos principales, entre ellos, "generar relaciones de confianza, incorporar el conocimiento local, identificar necesidades y oportunidades y documentar el proceso". Asimismo, entre sus herramientas figuran el diagnóstico socioterritorial, planes de acción para grupos de interés con mecanismos de seguimiento y propuestas de participación temprana estructuradas.
Según ha explicado la presidenta de Redeia, la propuesta puede aplicarse a lo largo de todo el ciclo de vida de los proyectos, desde el diseño hasta la tramitación, la ejecución y el seguimiento y está alineada con las recomendaciones europeas e internacionales en la materia. Sus impulsores han insistido además en que una tramitación con participación temprana integrada permite reducir incertidumbres, anticipar retos y mejorar la eficiencia del proceso.