RSC.- El fin de las cuotas de importación de textiles permitirá a China dominar la mitad del comercio mundial

Se espera una caída de los precios, pero también la pérdida de millones de empleos en países pobres

Europa Press Sociedad
Actualizado: jueves, 30 diciembre 2004 14:30

BRUSELAS, 30 Dic. (EUROPA PRESS) -

El sistema que rige en la Unión Europea desde los años setenta que impone cuotas a la importación de productos textiles procedentes de los países de la Organización Mundial del Comercio (OMC) desaparecerá a partir del 1 de enero de 2005, en cumplimiento del compromiso asumido en la Ronda de Uruguay en 1994.

La Unión Europea aplica actualmente sobre el textil derechos de aduana del 9 por ciento de media, frente al 13 por ciento de Estados Unidos, el 20 por ciento de Brasil, el 34 por ciento de México, Nueva Zelanda o Pakistán o el 99 por ciento de India.

Las organizaciones de sindicatos consideran que el desmantelamiento arancelario provocará la superioridad incontestable de China en el sector a nivel mundial, quien acaba de lograr su incorporación a la OMC. Pero, a la vez, afectará a unos 40 millones de trabajadores, sobre todo en los países en vías de desarrollo productores de textil, como aquellos víctimas del maremoto en el sureste asiático.

El Gobierno de Filipinas ya ha anunciado que no se aplicará a la industria textil la ley sobre salarios y el de Bangladesh que aumentará el número de horas extra autorizadas y relajará las restricciones que actualmente tiene al trabajo nocturno femenino.

La previsión del Banco Mundial apunta que China aportará la mitad de las exportaciones mundiales de prendas de vestir en 2010, frente al 25 por ciento que aporta actualmente, lo que para los consumidores redundará en principio en un descenso de los precios. En Estados Unidos, el porcentaje de mercado podría subir del actual 16 al 50 por ciento y en Europa del 18 al 29 por ciento, según la OMC.

Según la patronal española, el sector textil español ya está sufriendo las consecuencias de la eliminación de cuotas y este año registrará el peor ejercicio de los últimos cuatro, con la pérdida de 15.000 empleos. La producción textil española, la quinta de Europa, emplea a 230.000 personas y representa el 7 por ciento de la producción industrial del país.

CONTROLES Y SALVAGUARDAS

Para acompañar esta polémica medida, la UE también pone en marcha un sistema de control estadístico de las importaciones de textiles con el objetivo de contar con información actualizada sobre posibles perturbaciones serias del mercado. Para ello, se establecerá una mayor vigilancia en las aduanas y la exigencia de licencias de importación para la mayoría de los productos chinos.

Por otra parte, se han establecido unas cláusulas de salvaguardia, previstas en el protocolo de acceso de China a la OMC, para los casos de una avalancha de importaciones, que se traducirían en un aumento de los aranceles o en el establecimiento de contingentes. En concreto, se podrá limitar el crecimiento de las compras a un 7,5 por ciento, algo que por ejemplo Turquía ya ha ordenado.

"Estas medidas deben ponerse en marcha sólo si es estrictamente necesario después de verificar los efectos de la eliminación de cuotas, sobre todo en los países en vías de desarrollo más vulnerables", declaró recientemente el comisario de Comercio, Peter Mandelson.

En el resto de los casos, el Ejecutivo comunitario privilegiará el diálogo y las consultas para prevenir y remediar posibles problemas.

En este sentido, Mandelson "agradece" los compromisos asumidos por el Gobierno de Beijing en la cumbre con la UE que tuvo lugar el pasado 8 de diciembre para asegurar que la exportación de textiles chinos se produce de forma progresiva.

"El desafío ahora para la industria textil de todo el mundo es competir en el nuevo entorno. Pero los políticos tienen que asegurarse también de que la transición se produzca sin problemas y se gestione de una manera que no aniquile las industrias textiles de los países en vías de de desarrollo más débiles y vulnerables. Ellos deben beneficiarse también de la liberalización", señaló el comisario de Comercio.

En la actualidad, la Unión Europea aplica 210 cuotas para la importación de productos textiles procedentes de Argentina, China, Hong Kong, India, Indonesia, Malasia, Filipinas, Taiwán, Corea del Sur y Tailandia.

En 2003, las importaciones a la Unión Europea de productos textiles para los que se eliminará el sistema de cuotas ascendieron a 41.700 millones de euros, un 63 por ciento del total de las importaciones de textil, aunque sólo un 20 por ciento de esta cantidad se importó con cuotas.

Los Veinticinco establecerán un régimen de transición para las importaciones que se envíen a partir del 1 de enero de 2005 pero que hayan sido acordadas bajo el régimen de cuotas de 2004. Para evitar una carga excesiva en las aduanas, a partir del 1 de abril de 2005 todos estos productos podrán entrar libremente en la UE.

Las cuotas a la importación se mantendrán respecto de los textiles procedentes de algunos países que no forman parte de la OMC, como Bielorrusia, Corea del Norte, Serbia y Montenegro, y Vietnam. No obstante, la UE está a punto de cerrar acuerdos con Vietnam y Serbia para eliminar también este régimen a principios de 2005.

La UE ocupa, junto con los Estados Unidos, el primer puesto mundial en el comercio de productos textiles y de ropa. En 2003, el conjunto de los intercambios ascendió a 11.800 millones de euros. Los Veinticinco son también los primeros exportadores mundiales de textil y los segundos de ropa.

En 2003, la industria textil de la UE ampliada empleaba a 2,7 millones de personas en 177.000 empresas, con una cifra de negocio superior a los 225.000 millones de euros, que representa el 4% del PIB comunitario.

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