MADRID, 5 Ago. (EUROPA PRESS) -
La ONG catalana Banyoles Solidària ha denunciado las presiones a las que el Gobierno de El Salvador está sometiendo a un grupo de indígenas, los indios lenca, una etnia maya salvadoreña, para que abandonen sus territorios ancestrales ante el interés urbanístico y forestal del terreno.
Según la ONG, y pese a haber permanecido varios siglos en la zona, la Administración de El Salvador ha exigido a los indios lenca el abandono de sus asentamientos históricos en las inmediaciones de Guatajiagua, en el departamento de Morazán (noreste).
"Aunque se trata de una región que carece de interés agrícola, la creciente expansión de las zonas urbanas y la necesidad de áreas forestales han provocado que el Gobierno trate de desposeer a unas 40 familias lenca de sus territorios históricos", explica Josep Callís, miembro de esta ONG que lucha por que estos indígenas conserven sus tierras y su cultura.
Los orígenes de esta etnia en vías de desaparición se remontan a la época maya. Durante este período, su comunidad se instaló junto al río Torola, en una zona limítrofe entre los actuales estados de Honduras y El Salvador. Éste ha sido su emplazamiento desde el período colonial y hasta la fecha.
"Ellos siempre han vivido allí y, antes de las 'intromisiones' del mundo occidental y sus leyes, nunca han necesitado documentos que justificaran legalmente que esas tierras les pertenecen", apunta Callís, quien equipara su situación con la del pueblo mapuche en Chile.
Desde hace nueve años, esta ONG con sede en Girona lleva a cabo diferentes programas de cooperación en Morazán, considerado el departamento más pobre del país. Entre ellos, se encuentra la recaudación de fondos para comprar los territorios habitados por los indios lenca.
UN PRIMER PASO
"La primera fase de nuestro proyecto consiste en adquirir las tierras de los lenca para conseguir que este pueblo obtenga la propiedad comunal", explica Callís. Sin embargo, esto sólo sería un "primer paso", advierte.
"La comunidad atraviesa una situación difícil, ya que no disponen de zonas cultivables ni aptas para la actividad ganadera", por lo que la ONG se plantea también adquirir algunos terrenos adyacentes, con el fin de que los lenca puedan reactivar su perjudicada economía.
Otro de los objetivos de Banyoles Solidària es la recuperación de la identidad cultural de los lenca. "Han perdido su lengua", destaca Callís, ya que "sólo utilizan algunas palabras aisladas de este idioma para designar objetos".
Desde mediados de julio y a lo largo de este mes de agosto, ocho miembros de la ONG trabajarán en la zona para prestar su apoyo a la comunidad.
Además de ayudar a los lenca, Banyoles Solidària también coopera con otro colectivo de Morazán, la comunidad Segundo Montes, integrada por 9.000 refugiados. Con ellos, la ONG lleva a cabo diferentes proyectos como la construcción de escuelas, la concesión de becas escolares, la formación a maestros, o la obtención de agua potable.
Recientemente se ha puesto en marcha un nuevo centro educativo, el séptimo impulsado por la ONG. Estas iniciativas reciben el apoyo económico de los Ayuntamientos gerundense de Banyoles y Porqueres , así como de diferentes asociaciones y empresas de la comarca del Pla de l'Estany y del Fondo Catalán de Cooperación al Desarrollo.
La ONG impulsa también programas de ayuda en Condega (Nicaragua) y Kerewan (Gambia). Sus actividades se completan con campañas de sensibilización, la promoción de 'hermanamientos' entre localidades catalanas y comunidades del Sur y la denuncia de aquellas acciones que consideran que vulneran los Derechos Humanos