MADRID, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -
El banco de inversión estadounidense JP Morgan ha reconocido que entre 1831 y 1865 sus entidades predecesoras utilizaron esclavos negros como avales, contribuyendo de esta forma a "una institución brutal" por la que ahora se ha disculpado; el anuncio realizado por el banco responde a la nueva obligatoriedad impuesta por la ciudad de Chicago (noreste) a las empresas con las que contrata servicios municipales, que deben informar sobre posibles relaciones con la esclavitud en el pasado.
Según diarios locales como el 'Chicago Tribune' o el 'Chicago Business', JP Morgan (el segundo banco más importante de Estados Unidos) lanzó una intensiva investigación de archivos después de que el Ayuntamiento de Chicago publicara sus nuevas exigencias en 2003, y durante siete meses una docena de expertos han dedicado 3.500 horas y visitado cien emplazamientos para buscar documentación.
De esta forma, la entidad ha confirmado que dos de sus bancos predecesores, el Citizens Bank y el Canal Bank, ambos con sede en Louisiana y ya desaparecidos, trabajaron para las plantaciones del sur entre 1831 y 1865. En aquellos años, ambas entidades aceptaban esclavos como avales a los préstamos hechos a los terratenientes, hasta 13.000 personas durante este periodo. Debido a los impagos, los dos bancos acabaron por 'poseer' unos 1.250 esclavos, cuyo destino se desconoce.
En los archivos se detalla cómo, entre otros casos, a finales de 1845 John McDonald y Robert Perry, dueños de plantaciones en Louisiana, terminaron cediendo la propiedad de los esclavos llamados Hampton, Joe, Laura y su hija Jane, Emily y su hijo John y Hester (no hay apellidos) a uno de los bancos. En otros casos no se especifican detalles y se habla de "cuatro individuos sin nombre".
Los dos bancos se fusionaron en 1924 pero acabaron en la quiebra durante la Gran Depresión de los años treinta. En mayo de 1933, el Nacional Bank of Commerce de Nueva Orleans compró parte de sus activos; este último fue uno de los precursores del Bank One de Chicago, comprado a su vez el año pasado por JP Morgan.
En una nota a los empleados y en una carta pública de disculpas, el consejero delegado de JP Morgan, William Harrison, expone sus disculpas a la comunidad afroamericana, a los descendientes de los esclavos y al resto de los estadounidenses por el papel jugado por Citizens Bank y Canal Bank. "La de la esclavitud fue una época trágica en la historia de nuestro país y en la de nuestra compañía", apunta Harrison.
JP Morgan asegura que ha revisado todos sus archivos en otros Estados, pero sólo en Louisiana se han encontrado evidencias de esta relación con personas sometidas a esclavitud. La entidad bancaria argumenta que ha podido llevar a cabo este reconocimiento público gracias a la conservación de los archivos, algo que, "duda" que ocurra en otras compañías. "Hemos publicado todo lo que hemos sido capaces de encontrar", apunta la entidad.
Los datos de los esclavos --identificados sólo por sus nombres de pila, como Peggy, Jacob, Big Joe, Lucille o Monday-- ha sido colgada por el banco, junto con la carta de disculpas, en la web 'www.bankone.com/ourapology'.
FONDO DE REPARACIÓN
Para reparar este daño, el banco ha establecido un fondo dotado con cinco millones de dólares (3,9 millones de euros) para becar a estudiantes de raza negra de este Estado. Las asociaciones de afroamericanos defienden una mayor indemnización y creen que la cantidad ofrecida por JP Morgan "es insuficiente".
Estas asociaciones recuerdan que el banco y otras compañías, como RJ Reynolds, CSX, Brown & Williamson, FleetBoston y Aetna ya han sido demandadas por descendientes de esclavos, aunque los casos se desestimaron por no poder probarse las identidades. "Siendo 'individuos sin nombre' o no sabiendo los apellidos como revelan los papeles de JP Morgan, es difícil que progresen las demandas", apuntan.
Según los responsables municipales que han impulsado esta normativa en la ciudad de Chicago, ésta "no tiene como objetivo prohibir los negocios con las empresas que tuvieron vínculos con la esclavitud", sino simplemente obtener información con la que en el futuro "argumentar la necesidad de indemnizaciones". Otros Estados, como Nueva York, también están considerando una legislación semejante.