ACNUR alerta de que en pocos días los refugiados rohingyas de Teknaf (Bangladesh) se quedarán sin agua

Publicado 24/05/2019 20:33:58CET
REUTERS / MOHAMMAD PONIR HOSSAIN - Archivo

MADRID, 24 May. (EUROPA PRESS) -

Los más de 140.000 refugiados rohingyas que viven en Teknaf podrían quedarse sin agua en unos diez o doce días debido a la escasez de lluvias en esta península del sur de Bangladesh, según ha alertado este viernes la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

La agencia de la ONU ha explicado que "la geografía de los asentamientos de refugiados en Teknaf supone que no se puede acceder a aguas subterráneas mediante la excavación de pozos, sino que el agua de lluvia debe conservarse mediante pequeños depósitos".

Las reservas de agua ya se han agotado, a pesar de que la escasez de agua en Bangladesh suele producirse durante el verano, porque "este año la situación se ha agravado por el fenómeno 'El Niño', un patrón climático inusual que (...) puede provocar tormentas intensas en algunos lugares y sequías en otros".

Desde noviembre, Teknaf apenas ha recibido precipitaciones esporádicas reduciendo las reservas de agua de los refugiados rohingyas a "un nivel crítico". Así, hace dos semanas su ración diaria de agua se vio reducida a los 15 litros por persona y día, por debajo del nivel mínimo de 20 litros.

ACNUR y sus socios creen que, si la tendencia continúa --y las predicciones meteorológicas no auguran cambios--, en unos diez o doce días tendrán que llevar agua con camiones cisterna, "una medida costosa" que podría alcanzar los 60.000 dólares mensuales, "pero que salva vidas".

"Como siempre", ha recordado Naciones Unidas, "la reducción de la disponibilidad de agua aumenta la preocupación por los estándares en materia de higiene y salud y las posibilidades de que se registren enfermedades transmitidas por el agua, algo que las agencias humanitarias luchan por evitar".

La ONU ha redoblado sus esfuerzos para construir mejores instalaciones para almacenar el agua de cara al próximo monzón. Cientos de refugiados están participando en un proyecto dirigido por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) con la agencia humanitaria ADRA y el apoyo de ACNUR para crear un nuevo depósito local.

Además, ACNUR está trabajando para establecer embalses e infraestructuras más avanzadas y sostenibles que pueden ser "un activo" para las comunidades de acogida", ayudando a resolver algunos de los problemas relativos a la escasez crónica de agua que afecta a la región desde antes de la llegada de los refugiados.

A todo ello se suman las tareas en Teknaf y en el campamento de refugiados de Kutupalong, de mayor tamaño y situado más al norte, para preparar a los asentamientos para los monzones, de modo que la lluvia no se convierta en "una fuerza destructiva".

ACNUR ha denunciado hasta ahora solo ha recibido menos de una quinta parte de los 920 millones de dólares necesarios para el Plan de Respuesta Conjunta (JRP) 2019 para "brindar protección y asistencia vital" a más de 900.000 refugiados rohingya y cubrir las necesidades de unos 330.000 bangladeshíes vulnerables.