Dan por muerto a Alois Brunner, uno de los criminales nazis más buscados

Actualizado 03/12/2014 22:41:38 CET

MADRID, 1 Dic. (EUROPA PRESS) -

Alois Brunner, uno de los criminales nazis más buscados, habría muerto en Siria hace cuatro años, según el Centro Simon Wiesenthal, que pese a no disponer de pruebas forenses está seguro "al 99 por ciento" del fallecimiento de un hombre responsable de la muerte de decenas de miles de judíos.

A Brunner, que tendría actualmente 102 años, se le perdió la pista hace años y ni siquiera se sabía si seguía vivo. El director del Centro Simon Wiesenthal de Jerusalén, Efraim Zuroff, ha revelado ahora que todas las pruebas apuntan a que falleció en Siria hace cuatro años.

"No podemos demostrarlo con pruebas forenses pero estamos seguros de que es así", ha dicho, al confirmar "al 99 por ciento" la muerte de un nazi que habría enviado a 128.000 judíos a campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial. El Centro Simon Wiesenthal ya había retirado a Brunner de su lista de fugitivos en abril al entender que había fallecido.

La institución dispone ahora de informaciones "fiables" de la muerte y posterior entierro de Brunner en Damasco en torno a 2010. La fuente sería un antiguo agente secreto alemán que sirvió para la Inteligencia en Oriente Próximo, ha explicado Zuroff a la radiotelevisión pública británica.

Según Zuroff, Brunner, a quien ha tachado de "monstruo", fue una pieza en la llamada 'Solución Final' de Adolf Hitler para exterminar al pueblo judío. En la década de los cincuenta supuestamente huyó a Siria, donde sirvió como asesor --incluido sobre prácticas de tortura-- para el presidente Hafez al Assad. En este país sobrevivió a dos intentos de asesinato de la Inteligencia israelí.

Su pista se perdió definitivamente con el inicio de la guerra civil siria en marzo de 2011, lo que complica también los esfuerzos para tratar de localizar ahora su tumba. Antes del conflicto, las autoridades sirias negaron en repetidas ocasiones que le brindasen refugio.

En 2011, Brunner fue condenado 'in absentia' a cadena perpetua por un tribunal francés, aunque finalmente ha muerto sin pisar la cárcel.