Archivo - Imagen de archivo de una familia palestina en una calle de Gaza tras los bombardeos de Israel. - Ramzi Abu Amer/APA Images via Z / DPA - Archivo
MADRID, 2 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha condenado este jueves el llamamiento realizado por la Junta de Paz para la Franja de Gaza impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para acabar con la Agencia de la ONU para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) y ha asegurado que esta postura "encaja con la política de ocupación israelí destinada a atacar a la agencia".
Hamás ha indicado en un comunicado que la UNRWA "es un testigo internacional de la nakba del pueblo palestino y la encarnación de la responsabilidad internacional hacia los refugiados palestinos".
"Su mandato se basa en un mandato emitido por la Asamblea General de Naciones Unidas, lo que convierte cualquier intento de socavarlo o reemplazarlo en un ataque a la legitimidad internacional, un intento de liquidar la cuestión de los refugiados y de eliminar a uno de los testigos internacionales más destacados de ese éxodo palestino", ha declarado.
En este sentido, ha recalcado que se trata de una "violación de los derechos históricos y establecidos del pueblo palestino, entre los que destaca el derecho al retorno". Así, ha criticado la insistencia en lograr que se suspenda la financiación a la agencia y se "reduzca su mandato".
Además, ha defendido la "continuidad de sus tareas humanitarias y de socorro", que responden a una "una necesidad urgente, especialmente ante la catástrofe humanitaria provocada por la ocupación". Es por ello que el grupo armado ha pedido a la ONU, los países donantes y la comunidad internacional "asumir sus responsabilidades, garantizar el funcionamiento continuo de la UNRWA y proteger su mandato internacional hasta que el pueblo obtenga sus derechos legítimos".
El Ministerio de Sanidad gazatí ha denunciado que desde el inicio de la ofensiva lanzada por Israel tras los ataques del 7 de octubre de 2023 --que dejaron unos 1.200 muertos y cerca de 250 secuestrados, según el balance oficial israelí-- se han registrado 73.074 muertos y 173.537 heridos, si bien ha alertado de que la cifra podría aumentar a medida que se extraen cadáveres de entre los escombros de los edificios bombardeados.