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Imagen de la operación 'Grenguip', que ha permitido descabezar la red que abastecía de sustancias estupefacientes a distintos municipios de la comarca del Mar Menor - GUARDIA CIVIL
SAN JAVIER (MURCIA), 26 (EUROPA PRESS)
La Guardia Civil ha desarticulado en San Javier un grupo criminal dedicado al cultivo masivo y distribución de marihuana en una operación que se ha saldado con ocho detenidos de un clan familiar, cinco invernaderos desmantelados y la incautación de más de 1.500 plantas y una escopeta robada.
El despliegue, denominado operación 'Grenguip', ha permitido descabezar una red que abastecía de sustancias estupefacientes a distintos municipios de la comarca del Mar Menor, según ha informado la Benemérita en un comunicado.
Las actuaciones se iniciaron a principios de año, cuando efectivos de Prevención de Seguridad Ciudadana abrieron la investigación para verificar una serie de indicios sobre la producción ilícita de cannabis y las conexiones clandestinas a la red eléctrica en el municipio de San Javier.
Los primeros pasos condujeron a los agentes del Área de Investigación hasta una barriada en Santiago de la Ribera. En este punto se asentaba la trama delictiva, cuya actividad se vinculaba también a la posterior venta del estupefaciente a otros traficantes y consumidores de una amplia zona.
VIGILANCIAS EN VIVIENDAS OCUPADAS A BANCOS
La Guardia Civil fijó entonces la principal línea de investigación en esta ubicación, donde estableció un amplio dispositivo de vigilancia. A través de estas pesquisas, los agentes comprobaron que varias viviendas y anexos, como garajes, se utilizaban como invernaderos de interior para la producción masiva de la droga.
Los inmuebles que albergaban los cultivos ilícitos coincían con las residencias de los propios integrantes del grupo criminal.
Además, la trama utilizaba otras propiedades cercanas pertenecientes a entidades bancarias, de las cuales se habían apropiado de forma ilegal para ampliar su capacidad operativa e instalar más plantaciones. En todas ellas, los miembros de la red realizaban labores periódicas de cultivo y vigilancia.
Asimismo, gracias a la colaboración con la mercantil energética, los efectivos de la Benemérita constataron que todas las viviendas objeto de la investigación contaban con enganches ilegales a la red de fluido eléctrico, lo que había generado pérdidas de consumo y problemas en el suministro de la zona.
EXPLOTACIÓN Y REGISTROS SIMULTÁNEOS
Una vez obtenidos todos los indicios necesarios e identificados los presuntos responsables, el instituto armado puso en marcha la fase de explotación de la operación, en la que participó alrededor de medio centenar de efectivos que realizaron cinco entradas y registros de forma simultánea. En dichos registros, la Guardia Civil incautó un total de 1.550 plantas de marihuana en su última fase de cultivo.
De igual modo, los agentes retiraron todos los dispositivos de iluminación, calefacción, riego y ventilación que componían la infraestructura, así como otros útiles empleados para la elaboración, secado, almacenaje y preparación de las dosis. En el despliegue también se intervinieron una gran cantidad de efectivo y una escopeta de caza con munición que constaba como robada.
A los ocho detenidos se les atribuyen, como presuntos autores, los delitos de pertenencia a grupo criminal, cultivo o elaboración de drogas, defraudación de fluido eléctrico y tenencia ilícita de armas.