Actualizado 24/12/2006 01:00

Curri Valenzuela.- Esperando al Rey

MADRID 24 Dic. (OTR/PRESS) -

Pocas veces se ha esperado tanto como hoy el mensaje que el Rey nos dirigirá a todos los españoles esta noche, y no solo por los rumores, que naturalmente no confirmarán los afectados, de que la entrevista del viernes entre Zapatero y Rajoy se debió a su petición, sino porque después de constatarse la división en dos de la clase política y de los ciudadanos representados por el presidente del Gobierno y el líder de la oposición, hay expectación por conocer si Don Juan Carlos se alinea con quienes piden un rechazo frontal a la negociación política con ETA o con quienes juegan a la ambigüedad en tema tan crucial con tal de asegurarse de que los terroristas no desenfundan, por lo menos por ahora, sus pistolas.

El mensaje real que todas las televisiones menos la vasca, como siempre, retransmitirán esta noche mientras todo el país saborea el aperitivo de la mejor cena del año se grabó el jueves en la Zarzuela, un día antes del encuentro Zapatero-Rajoy, por lo que es posible que se limite a una referencia de pasada a la necesidad de concordia entre las principales fuerzas políticas en los grandes temas de Estado. Pero si es así el Rey quedaría marcado por su preferencia a la postura del presidente del Gobierno, que se ha traducido en una cita para recibir al líder de la oposición mientras se sortea la lotería de Navidad, o sea, el día en que menos eco mediático genera ese encuentro; una convocatoria anunciada a la prensa antes que al propio afectado y una conversación en la que ni aceptó como serias las propuestas de Rajoy ni siquiera reveló a este si representantes del Ejecutivo se acaban de reunir con Josu Ternera y otros dirigentes de ETA, tal y como llevan contando varios días los periódicos gracias a las filtraciones que les llegan desde el PSOE.

En el aire quedan, sin embargo, las tres líneas rojas trazadas por el presidente del PP ante la negociación con ETA: que Batasuna no pueda presentarse a las elecciones municipales si ETA no se disuelve; que no haya mesa de partidos para hacer concesiones políticas a los terroristas y que el Fiscal General les siga persiguiendo como hasta ahora. Son tres condiciones que sin duda aceptan al menos los ocho millones de votantes del PP y quizás varios millones más de seguidores socialistas. Después de que Zapatero haya hecho oídos sordos ante esas exigencias, haya ninguneado al líder de la oposición a la hora de citarle y ni siquiera le haya contado lo que está pasando, al Rey le resultará muy difícil esta noche aparecer neutral por mucho que se ampare en que sale por televisión en una noche de paz y delante de las decoraciones navideñas de la Zarzuela.

Curri Valenzuela.

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