Carmen Tomás.- ¿Es hora de subir salarios?

Actualizado 13/05/2015 12:00:32 CET

MADRID, 13 May. (OTR/PRESS) -

Patronal y sindicatos parecen haber llegado a un acuerdo de salarios. Después de muchos meses de negociación, los salarios podrían subir un 1 por ciento este año y un 1,5 por ciento el próximo. Es obvio que desde un punto de vista de los trabajadores, la respuesta es ya era hora. Incluso muchos pensarán que sabe a poco después de tantos años ya de sacrificios y de bajadas de las remuneraciones. Sin embargo, los economistas mayoritariamente ponen la pega de que no es bueno que los salarios suban más que la productividad. Aquí está claro que tenemos el corazón dividido. La pregunta es qué empresas pueden asumir este coste o podemos ver problemas de empleo o de rentabilidad. ¿Están todas las empresas en condiciones de afrontar esta subida salarial, cuando apenas empiezan a respirar y a obtener algo de financiación?

¿En qué medida puede afectar este mayor coste a la contratación de algún trabajador nuevo? Esto no lo sabemos ahora, pero lo sabremos. Como también sabemos que muchas empresas dependiendo de su situación negociarán con sus trabajadores la oportunidad de subir salarios y más si es a cambio de puestos de trabajo presentes o futuros. Así ha sucedido, por ejemplo, en un sector estratégico como es el del automóvil y les ha ido bien.

Los salarios, como no podía ser de otra forma, aunque no nos guste, se han comportado teniendo en cuenta la dramática situación por la que han pasado millones de empresas en España. La devaluación interna que ha supuesto la crisis para precios y salarios ha sido profunda y la desaparición de empresas y empleos terrible. Lo que está claro es que, aunque la recuperación empiece a dar luz y menos sombra, la situación dista mucho en el ámbito empresarial de haber salido a flote totalmente. Apenas empezamos a ver la luz en muchos negocios, sobre todo de pequeñas y medianas empresas. Así que habrá que ser cauto y no frenar esa incipiente recuperación de las ventas y del empleo. Supongo que trabajadores y empresarios serán capaces de adecuar este marco general de acuerdo a la situación particular, a cada caso y no se repita lo que ocurrió en el sector de la construcción, que en plena crisis del ladrillo, se vieron obligados a subir los salarios un 4 por ciento, porque lo decía un convenio que se había firmado mucho antes, cuanto el gobierno aseguraba a los españoles que no había crisis.