MADRID 6 Mar. (OTR/PRESS) -
"Así es la vida" es el titulo del espectáculo que Isabel Pantoja borda con arte cada noche en el Teatro Nuevo Alcalá de Madrid. El éxito de sus actuaciones no son ni serán cuestionadas; ella es muy artista en el escenario, eso es indudable, pero cuando baja es otro cantar.
Aunque "las grandes" aseguran que en las tablas se les olvidan los problemas no parece que ese sea el caso de la Pantoja. Esta semana se derrumbó emocionalmente mientras cantaba uno de los temas de su repertorio, no pudo evitar derramar unas lágrimas que ensombrecieron la velada y enmudecieron con un silencio sepulcral a los presentes.
Su pena bien merece la reflexión porque lo que le espera no es nada fácil. El juez de instrucción número 5 de Marbella ha sido rotundo en el auto de 22 páginas en el que se puede leer que existen indicios de delito por parte de la tonadillera y se la imputa de blanqueo de capital. Esa misma imputación pesa también sobre las espaldas de su ex Julián Muñoz y de Maite Zaldivar. Los tres se sentarán en el banquillo el día del juicio que posiblemente se celebre dentro de un año.
Esa será una foto que pase a los anales de la historia del "Caso Malaya", será por supuesto una instantánea que ocupará la portada de los periódicos y revistas, será tema de debate durante meses, pero sobre todo será uno de los juicios que más expectación mediática cause en los últimos años, eso está asegurado.
De nada sirve el comunicado que han emitido los abogados de Isabel Pantoja en el que reiteran que los delitos que se le imputan a Isabel son los mismos de hace dos años, eso no se discute, la diferencia es que el juez amplia el auto y la tonadillera ha pasado de ser imputada a ser procesada, o sea que de sentarse en el banquillo no la salva nadie.
Isabel Pantoja tendrá que enfrentarse a la justicia y argumentar de donde sacó los 474.000 euros que ingresó en sus cuentas durante su relación con Julián Muñoz, también tendrá que aclarar cómo pagó los más de 330.000 euros que le costó el apartamento en el hotel Guadalpín de Marbella y, sobre todo, como su nivel adquisitivo le dio como para comprar el chalet "Mi Gitana", valorado en 3,5 millones de euros y situado en la lujosa urbanización marbellí de "La Pera".
Algunos defensores a ultranza de Isabel Pantoja aseguran que ella no era consciente del "tejemaneje" de su novio, que ella fue una víctima de Julián Muñoz, que Isabel no tenía ni idea de donde salían esas brutales cantidades de dinero, pero afortunadamente eso no se lo cree ni Rita. Por eso, el juez ha decidido que la folclórica tiene que rendir cuentas. En el auto se dice que "la cantante se relacionó con una persona implicada en actividades ilícitas y de la que resultaban importantes beneficios económicos, siendo razonable pensar que la naturaleza de la relación le permitía conocer aquellas circunstancias, independientemente del carácter público y conocido de las imputaciones". Además, añade que Isabel Pantoja no ganó tanto dinero con su trabajo como para ingresar 300.000 euros en efectivo durante su primer año de noviazgo con el ex alcalde, sobre todo si se tiene en cuenta que el año anterior ingresó menos de cinco mil euros, entonces no estaba con Julián.
El auto del juez ha supuesto un auténtico mazazo para la tonadillera que tal vez esperaba salvarse de la pena que le podría suponer si finalmente sentencian su culpabilidad. Isabel Pantoja podría enfrentarse a una prisión de seis meses a seis años de cárcel. A los indicios de delito de blanqueo de dinero se añaden, por extensión, otros dos que son la falsificación de documentos y el delito contra la Hacienda Pública. Ya veremos como sale de esta Isabel Pantoja.
Mientras tanto, ella continua con sus conciertos en el teatro, sus fans la arropan cada tarde, me cuentan que llora cada día con los suyos, pero también en soledad. Por su cabeza deben de pasar muchas cosas, es posible que el sentimiento del arrepentimiento aflore día a día, tal vez su actitud la ayude a salir más airosa del juicio más duro de su vida... al menos de la vida terrenal.