España registró en 2012 un total de 112.390 interrupciones voluntarias de embarazo, 12,01 por cada mil mujeres de entre 15 a 44 años, siendo Madrid, Asturias y Cataluña las comunidades con la tasa más elevada de estas intervenciones, que duplican la registrada en otras como Castilla y León, Extremadura o Galicia, según los datos recopilados por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.