ROMA 26 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Papa ha denunciado que el "odio fanático del terrorismo" continúa devastando Irak y Siria, al tiempo que ha pedido a la Comunidad Internacional estrategias "válidas" para "alcanzar la paz y para llevar el aliento vital del amor a los lugares que desde siempre han sido cruce de pueblos, culturas y naciones".
En una audiencia privada con los miembros del Sínodo de la Iglesia Caldea, convocado en Roma del 24 al 29 de octubre, Francisco ha dicho a los participantes que "las situaciones en sus tierras de origen están gravemente comprometidas por el odio fanático del terrorismo que continúa provocando una fuerte pérdida de fieles que se alejan de las tierras de sus padres, donde han crecido arraigados a una tradición".
El Papa se ha dirigido en su discurso "a todos los fieles y todos los habitantes de las amadas tierras de Irak y Siria", en un periodo particularmente sufrido y delicado, con el consuelo y la solidaridad cristiana" y ha advertido de que esta situación amenaza la supervivencia cristiana en esa tierra. Así, ha pedido que "la misericordia de Dios, en el inminencia del Año Jubilar, pueda sanar las heridas de la guerra que lloran el corazón de estas comunidades, para que nadie se desanime en este momento, en el que los clamores de la violencia parecen superar las sinceras oraciones por la paz".
En este sentido, el Papa ha augurado que la paz "pueda surgir en el horizonte de la historia, para que estos dramas trágicos infringidos por la violencia, dejen lugar a un clima de recíproca convivencia".
"La Iglesia Caldea, que sufre las consecuencias de la guerra, conoce también las necesidades de los fieles en la diáspora, quienes sienten el deseo de permanecer firmes a las propias raíces e incluirse en los nuevos contextos", ha concluido.