La NASA alerta sobre efectos inmediatos de 'El Niño' en todo el mundo

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Actualizado: jueves, 17 diciembre 2015 16:49

   MADRID, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Gente de todo el mundo está sintiendo, o pronto sentirá los efectos del evento de El Niño más fuerte desde 1997/98, que se desarrolla en la zona oriental del Océano Pacífico ecuatorial.

   Nuevas observaciones satelitales de la NASA están empezando a mostrar a los científicos su impacto en la distribución de la lluvia, el ozono troposférico y los incendios forestales en todo el mundo.

   Nuevos resultados presentados en la reunión de la Unión Geofísica Americana en San Francisco muestran que los ríos atmosféricos, fuentes importantes de lluvias, tienden a intensificarse durante los eventos de El Niño, y este año probablemente traerá más precipitaciones a California y un poco de alivio para la gran sequía que padece. Los ríos atmosféricos son de corta duración, corrientes estrechas de viento que llevan vapor de agua de los océanos tropicales a las áreas terrestres de latitudes medias, informa la NASA.

   Debido a este El Niño, el ozono troposférico, un gas contaminante y de efecto invernadero, decrece en lugares de latitudes medias, como los Estados Unidos, y el riesgo de incendios en los trópicos está mostrando signos de aumento.

   El Niño, es un fenómeno natural que ocurre cuando las temperaturas superficiales del mar en el Océano Pacífico ecuatorial se calientan. El aumento de las temperaturas de la superficie del océano influye en el aire y el movimiento de la humedad en todo el mundo.

   Aproximadamente 15 años de observaciones por parte de la flota de la NASA de los satélites de observación de la Tierra muestran cómo El Niño afecta a múltiples sistemas interconectados de la Tierra.

   Las temperaturas superficiales del mar elevadas de El Niño cambian los patrones de lluvia, al afectar a la temperatura del aire sobre el océano, lo que altera la forma en que los vientos y las masas de aire circulan alrededor del planeta.

   El cambio en los vientos también afecta a la distribución de ozono troposférico en todo el planeta. Existe ozono troposférico en la capa de la atmósfera más cercana a la superficie y comprende ozono producido de forma natural y de contaminación humana. El ozono en la troposfera es un gas de efecto invernadero y un peligro para la salud. La comprensión de la influencia de El Niño en la concentración de ozono es importante para la comprensión de la respuesta de la atmósfera a la variación natural y distingue los cambios naturales de los motivados por las causas humanas.

   Marcos Olsen, un científico de investigación atmosférica en la Universidad Estatal Morgan en Baltimore y el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, y sus colegas produjeron el primer mapa casi global de la sensibilidad de ozono causada por los fenómenos de El Niño y La Niña.

   "El Niño es sólo un factor en la variabilidad", dijo Olsen. "Pero se aprecian regiones como el centro de Estados Unidos, donde El Niño explica del 20 al 25 por ciento de la variabilidad."

   El ozono en esta región tiende a disminuir en los cambios en los patrones de circulación de viento locales impulsada por El Niño causa que impulsan el aire hacia arriba. Según Olsen, es una gran influencia suficiente como para que El Niño no deba tenerse en cuenta si se quieren atribuir causas de los cambios de concentración de ozono y las tendencias a largo plazo.

   Jim Randerson, de la Universidad de California, Irvine, y su equipo analizaron los mapas de la zona quemada por incendios forestales a partir de datos de satélite para estudiar cómo los efectos conducidos por El Niño cambian la distribución y la gravedad de los incendios forestales en todo el mundo. Durante El Niño, el número y tamaño de los incendios aumenta en los bosques tropicales de Asia y América del Sur.

    "El cambio en la dinámica atmosférica cambia la precipitación", dijo Randerson. "Así que El Niño causa que menos lluvia caiga en muchas áreas de los trópicos, por lo que los bosques serán más vulnerables a los incendios de origen humano"

   Los incendios en los bosques tropicales también aceleran la acumulación de dióxido de carbono en la atmósfera y reducen la calidad del aire. Indonesia, por ejemplo, tiene turberas ricas en carbono que se incendian tan pronto como deja de llover, tal como pasó este otoño, dijo Randerson. Mientras tanto, el sudeste de Asia, América Central y el sur de la Amazonía tienen un riesgo muy alto de incendios para el año 2016. El Niño tiende a reducir las precipitaciones en las estaciones húmedas y menos lluvia significa vegetación seca y aire más seco, que hacen que los bosques sean vulnerables al fuego.

 

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