Nuestros ancestros no se parecían a los tiburones

Ancestro de los vetebrados
Foto: UNIVERSIDAD DE OXFORD
Actualizado 12/01/2015 18:02:42 CET

MADRID, 12 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Una investigación de un cráneo de un pez de 415 millones de años sugiere que el último ancestro común de todos los vertebrados con mandíbulas, incluidos los humanos, no era muy similar al tiburón. Esto añade más peso a la idea creciente de que los tiburones no son "primitivos".

   Las características externas del cráneo fósil llevaron a pensar que pertenecen a los peces óseos (osteíctios), un grupo que incluye a peces conocidos, como el bacalao y el atún, así como todas las criaturas vivas de la tierra con columna vertebral.

   Pero cuando científicos de la Universidad de Oxford y el Imperial College de Londres, en Reino Unido, utilizaron tomografía computarizada (TC) para observar el interior del cráneo se encontraron con que la estructura que rodea el cerebro era una reminiscencia de los peces cartilaginosos (condrictios) como los tiburones y las rayas.

   Estas 'dos caras' del fósil de pez hizo que los científicos lo bautizaran como 'Janusiscus', en alusión a la doble cara del dios romano Jano, como se detalla en un artículo sobre la investigación que se publica esta semana en la revista 'Nature'.

   "Este fósil de 415 millones de años nos ofrece una visión fascinante de la 'era de los peces', cuando los grupos modernos de vertebrados empezaron realmente a despegar en un sentido evolutivo --resalta el doctor Matt Friedman, del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Oxford y uno de los autores del informe--. Nos dice que el ancestro de los vertebrados con mandíbulas probablemente no cabe en nuestras categorías existentes".

   "Los condrictios a menudo han sido considerados como primitivos y tratados como representantes de cómo eran los ancestros de los vertebrados con mandíbulas. Un componente clave de esta visión es la falta de un esqueleto óseo en peces cartilaginosos.

   "Los vertebrados con mandíbulas más tempranos se parecerían un poco más a los peces óseos, al menos externamente, con grandes placas dérmicas cubriendo el cráneo", detalla Sam Giles, del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Oxford y primer autor del informe. "De hecho, habrían tenido una mezcla de lo que ahora son vistos como cartilaginosos y características como de peces óseos, apoyando la idea de que ambos grupos se especializaron independientemente más adelante en sus historias evolutivas  propias".

   El doctor Friedman explica: "Esta mezcla de características, algunas reminiscencias de peces óseos y otras de peces cartilaginosos, sugiere que los seres humanos pueden tener las mismas características que se podrían llamar 'primitivas' como los tiburones".

   El cráneo fósil fue encontrado originalmente cerca del río Sida en Siberia en 1972 y está actualmente en el Instituto de Geología de la Universidad de Tecnología de Tallin, Estonia. El autor del estudio Martin Brazeau, del Imperial College de Londres, descubrió el espécimen en un catálogo digital y el equipo decidió que merecía la pena estudiarlo con mayor detalle mediante el uso de técnicas modernas de investigación.

   El equipo empleó TC para construir un modelo virtual en 3D del fósil, que permite examinar con gran detalle sus características internas y externas. Las huellas dejadas por las redes de los vasos sanguíneos y los nervios, a menudo menos de 1/100 de un centímetro de diámetro, pueden compararse con la estructura en una variedad de grupos de vertebrados con mandíbulas, incluyendo tiburones y peces óseos.

   "Perder el esqueleto óseo suena como una adaptación bastante extrema --afirma el doctor Friedman--,  pero con notables descubrimientos procedentes de China, 'Janusiscus' sugiere que que los antiguos ancestros de los tiburones modernos y sus parientes comenzaron justo a la vez que los 'huesudos' como nuestros propios antepasados".