Economía.- (Ampl) González (BBVA) dice que España "no puede continuar así" y debe reaccionar "rápidamente y con decisión

Francisco González (BBVA)
EP
Actualizado: viernes, 11 marzo 2011 14:22

Pide mejorar el mecanismo de rescate, flexibilizar fórmulas de ayuda y "completar con rigor y rapidez" la reestructuración de cajas

MADRID, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

El presidente de BBVA, Francisco González, ha subrayado la necesidad de impulsar el crecimiento económico en España porque "no crece lo suficiente y no puede continuar así", con 4,7 millones de parados y una tasa juvenil de casi el 43%, por lo que recalcó la necesidad de reaccionar "rápidamente y con decisión".

"Toda la clase política, de todos los partidos, todos los agentes sociales, todos los ciudadanos, hemos de corregir los errores pasados y reaccionar rápidamente y con decisión", subrayó durante su participación en la junta de accionistas que se celebra en Bilbao.

El presidente de BBVA insistió en que millones de familias están pasando por situaciones muy "difíciles" y con jóvenes bien preparados que sólo encuentran una perspectiva de trabajo fuera de España. "Todo eso supone un coste social enorme y tiene implicaciones muy graves para el futuro", apostilló.

En este sentido, González valoró los pasos dados en España para vencer a la crisis económica, aunque consideró "insuficiente, por el momento", la reforma del mercado de trabajo. Asimismo, afirmó que para recuperar la confianza en la economía española es "imprescindible completar con rigor y con rapidez" la reestructuración de las cajas de ahorros"

El presidente de BBVA recordó que las cajas de ahorros suponen la mitad del sistema financiero y, sin embargo, no están sometidas a la disciplina y control del mercado, que ha mostrado su desconfianza hacia unas entidades que han acumulado "riesgos excesivos" con una "capacidad limitada de recomponer su capital".

No obstante, se mostró optimista y defendió que España tiene los recursos para superar la fase crítica si se centra en "lo esencial": ejecutar rápidamente las medidas ya tomadas, e impulsar un plan un plan estratégico de modernización, con todas las reformas que sean necesarias para "asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas, generar suficiente crecimiento, eliminar el desempleo y mejorar la competitividad".

González también destacó los pasos en España para corregir las deficiencias estructurales más importantes y recuperar la confianza de los mercados, como la consolidación fiscal, que ha permitido cumplir los objetivos de reducción del déficit público en 2010, o la reforma de las pensiones.

ESFUERZO EUROPEO.

Sin embargo, consideró primordial mejorar el actual mecanismo de rescate, ampliar su importe y flexibilizar las fórmulas de ayuda ante las incertidumbres que se dan en Europa, centradas en la sostenibilidad de su deuda y la salud de sus sistemas financieros nacionales.

"La solución de estos problemas exige acciones rápidas por parte de los países y un esfuerzo conjunto de la Unión Monetaria", recalcó el presidente de BBVA, quien añadió que de cara al futuro hay que dotarse de mecanismos de prevención de la crisis y mejorar el actual Pacto de Crecimiento y Estabilidad.

González también resaltó que las perspectivas económicas en 2011 muestran un crecimiento global del orden del 4,4%, con Asia y Latinoamérica como principales motores de la economía mundial, y que Estados Unidos continuará su fase actual de expansión moderada, a pesar de las dudas que plantean a medio plazo el elevado volumen de déficit público y la acumulación de deuda.

En este sentido, insistió en que las mayores incertidumbres para el futuro inmediato se presentan de nuevo en Europa y, en particular, en España. "2010 ha sido un año difícil en España y 2011 también lo va a ser", subrayó González.

PESO DE MERCADOS EMERGENTES.

Por último, el presidente de BBVA reflexionó sobre la industria financiera y resaltó que existen tres fuerzas que van configurar el nuevo sector: el entorno regulatorio, el desplazamiento del peso económico desde los mercados desarrollados a emergentes y la tecnología.

A su juicio, estos tres factores configurarán un nuevo mapa más concentrado, con menos entidades pero más eficientes, que ofrecerán productos más sencillos y los distribuirán a precios unitarios más bajos.

Asimismo, recalcó que la nueva regulación del sector bancario presionan sobre la rentabilidad de los bancos, pero "reducen los riesgos del conjunto del sistema y ponen freno a prácticas temerarias", que han causado "gran daño" a la economía mundial.