La Policía de Londres no ve motivos para volver a investigar la muerte de Lady Di

Actualizado 17/12/2013 22:43:56 CET

MADRID, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Policía Metropolitana de Londres ha afirmado que no hay "pruebas creíbles" sobre la participación del Ejército en el fallecimiento en 1997 de la princesa Diana de Gales, por lo que ha determinado que no hay motivos para reabrir la investigación sobre su muerte, según ha informado la cadena de televisión británica Sky News.

"Pese a que existe la posibilidad de que dichos comentarios sobre la responsabilidad del SAS (Servicio Aéreo Especial, regimiento de fuerzas especiales del Ejército británico) en la muerte se hayan pronunciado, no hay pruebas creíbles o relevantes para apoyar la teoría de que dichas afirmaciones tengan una base real", ha indicado el comisario asistente, Mark Rowley, en una carta obtenida por la cadena.

"Habiendo revisado el proceso y sus conclusiones, estoy seguro de que no hay base sobre la que reabrir una investigación por homicidio criminal o por la que reenviar el asunto al juez de primera instancia", ha añadido.

"En base a esta información, he escrito a la Casa Real y a Lord Baker (en referencia a sir Thomas Scott Baker, juez del Tribunal de Apelaciones) para informarles de lo anteriormente dicho y para facilitarles una copia del resumen final", ha remachado.

Las investigaciones en torno al papel del SAS en el accidente de tráfico ocurrido el 31 de agosto de 1997 en París en el que fallecieron Lady Di, su amigo Dodi al Fayed y el conductor del vehículo en el que viajaban, Henri Paul, se abrieron después de que la Policía recibiera información sobre la presunta participación de miembros o exmiembros del SAS en el suceso.

Durante los últimos tres meses, un equipo de siete detectives ha investigado la veracidad de dichas acusaciones con la colaboración de la Policía de West Midlands, West Mercia y Dyfed Powys, así como de la Polícia Militar Real y el Ministerio de Defensa.

En sus conclusiones, la Policía Metropolitana ha determinado que existen contradicciones sobre lo que las presuntas fuentes dijeron o no dijeron al respecto. "No es posible demostrar de forma concluyente lo que fue o no fue dicho", ha resaltado.

"Sin embargo, está muy claro que, debido a la extraordinaria publicidad y conjeturas que siguieron a las muertes y las investigaciones, hubo quienes, por la motivación que sea, intentaron demostrar un determinado conocimiento sobre el suceso para reclamar algún tipo de reconocimiento", ha añadido.

La investigación judicial, finalizada en 2008 tras escuchar los testimonios de alrededor de 250 testigos, determinó que Paul había llevado a cabo una conducción temeraria que provocó el accidente.

En el momento del suceso, el vehículo en el que viajaban Lady Di y Al Fayed intentaba alejarse de un grupo de periodistas y fotógrafos que intentaban retratar a la pareja a su salida del hotel Ritz de la capital francesa.

El padre de Al Fayed, Mohamed al Fayed, antiguo propietario de las tiendas Harrods, aseguró en 2008 que ponía fin a su campaña para intentar demostrar que el suceso tuvo lugar bajo las órdenes de las autoridades británicas para favorecer a los hijos de la princesa de Gales, William y Harry.

El fallecimiento de Lady Di, que se divorció en 1996 del heredero al trono británico, el príncipe Carlos, desató una respuesta pública de dolor que quedó retratada en los miles de personas que acudieron a su funeral, celebrado en Londres.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies