LOGROÑO 9 Jul. (EUROPA PRESS) -
El consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Íñigo Nagore, y el subdirector general de Silvicultura y Montes, Rafael Gómez del Álamo, han presentado hoy el IV Inventario Forestal de La Rioja que ha publicado el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, en formato libro y también disponible a través de la web, y en el que se recogen parte de los datos obtenidos tras estudiar desde diferentes parámetros la evolución del sector forestal en La Rioja entre 2008 y 2013. Destaca que la región ha ganado en los últimos diez años 7.000 hectáreas de bosque.
El estudio viene a confirmar lo que ya apuntó el inventario de la pasada década. Y es que "nuestra masa forestal se encuentra en uno de los mejores momentos de los últimos años", ha destacado Íñigo Nagore. En la actualidad, cerca de 311.000 hectáreas de la superficie regional son de uso forestal, lo que representa un 62 por ciento del territorio y es un porcentaje siete puntos por encima de la media estatal.
Desde el último inventario (1997-2006) hasta ahora, La Rioja ha seguido ganando bosques, concretamente 6.907 hectáreas. Esto representa un incremento del 3 por ciento de la masa forestal respecto anterior inventario, incremento que se ha dado de manera especial en el monte arbolado.
Y es que el 57 por ciento de toda la superficie forestal (176.826 hectáreas) corresponde a formaciones arboladas, lo que significa que más de una tercera parte de la superficie regional está cubierta de árboles.
Estas cifras revelan que pese a ser una región predominantemente agraria, en los últimos cincuenta años la superficie arbolada de La Rioja ha ido ganando terreno de manera constante. Si comparamos los datos del primer Inventario Forestal Nacional, elaborado a finales de los sesenta, con este último estudio se constata cómo en la comunidad autónoma "los bosques han pasado de representar poco más del 18 por ciento de la superficie regional (92.590 ha) a ocupar hoy en día el 35 por ciento de las tierras riojanas", ha precisado el consejero. De este modo, hay unas 84.000 hectáreas más de monte arbolado, procedentes sobre todo de repoblaciones y colonización natural.
NOVEDADES Y MEJORAS EN EL IFN
El Inventario Forestal Nacional (IFN) es el proyecto que proporciona información a nivel nacional sobre los bosques y su evolución. Han pasado algo más de 45 años desde que se elaboró el primer inventario, y desde entonces se han sucedido con una periodicidad mínima de diez años.
A lo largo de los años la metodología de elaboración de estos inventarios ha evolucionado gracias a las nuevas tecnologías, especialmente a los sistemas de información geográfica, y también por la nueva percepción que se tiene de los montes, que ya no se conciben únicamente como fuente de bienes y servicios tradicionalmente forestales, como la madera y sus derivados, sino también como fuente de agua, alimentos, empleo o medicinas.
Por eso, desde el tercer inventario ya se miden y procesan indicadores específicos de biodiversidad forestal y se realiza una valoración económica global de los sistemas forestales.
El IV IFN, aunque en lo esencial sigue la metodología de su predecesor, incorpora importantes novedades y mejoras, entre ellas, que se ha utilizado como base cartográfica el Mapa Forestal de España a escala 1:25.000, lo que supone una mejora sustancial respecto a la escala 1:50.000 que sirvió de base cartográfica al IFN III, tanto por su precisión como por la posibilidad que da de incluir formaciones desarboladas (los ecosistemas arbustivos, los herbáceos y también los modelos de combustible). También se proporciona nueva información sobre el carbono almacenado por las principales especies forestales, tanto en la parte aérea como subterránea.
LAS FRONDOSAS, PROTAGONISTAS DE NUESTROS BOSQUES
La superficie forestal arbolada de la región se compone de diferentes formaciones arboladas, que se agrupan siguiendo los criterios del Mapa Forestal de España en quince formaciones dominantes. En general, los bosques de montaña dominan claramente sobre las reducidas formaciones de llanura, ya que esta se encuentra intensamente cultivada.
Las masas que mayor superficie ocupan son, por este orden, los rebollares de Quercus pyrenaica, los pinares de pino silvestre, los hayedos y los encinares. Entre los cuatro suman el 58 por ciento de la superficie arbolada y cerca del 70 por ciento de las existencias maderables.
También pone de relieve la estupenda regeneración que están teniendo en La Rioja los encinares, que ocupan ya el 11 por ciento de la superficie arbolada riojana. Del segundo al cuarto inventario se ha registrado un aumento de cerca de un 70 por ciento, y tan sólo en la última década han recuperado más de 4.000 hectáreas.
En el grupo de las coníferas, el pino silvestre (Pinus sylvestris) es la especie dominante, ocupando más de 26.000 hectáreas, prácticamente la mitad de la superficie de coníferas. De hecho la superficie de pino silvestre se ha incrementado un 15 por ciento desde el último inventario y prácticamente un 60 por ciento si lo comparamos con el IFN II.
La comparación entre inventarios también pone de manifiesto la espectacular evolución que están teniendo en nuestra región los bosques de ribera, que ocupan ya más de 10.000 hectáreas. Cerca de un tercio corresponden a choperas pero en la última década hay que destacar la gran recuperación de los sotos fluviales, que han pasado de 4.000 a 6.500 hectáreas.
BOSQUES CADA VEZ MÁS MADUROS
Junto a este aumento de superficie, los bosques riojanos tienen mayor número de pies (más árboles) y de mayor tamaño. Todo esto se traduce en una mayor biomasa en nuestros montes. En total, los bosques riojanos tienen cerca de 264 millones de pies. Más la mitad de estos ejemplares (132.000) son pies mayores cuyo diámetro supera los 18 cm. Resulta además significativo que la proporción de pies mayores vaya en continuo crecimiento (ahora ha aumentado un 12%), lo que refleja que los bosques riojanos son cada vez más maduros, lo que les confiere un valor adicional desde el punto de vista ecológico: proporcionan más sombra, producen más humedad, sujetan mejor la tierra, absorben mayor cantidad de CO2 y tienen mayor capacidad para albergar fauna. El aumento del volumen de madera ha sido de un 34%.
El IFN también valora la biodiversidad forestal de la región, en función de la estructura y la composición de los bosques. En este sentido, la formación con mayor riqueza arbórea de La Rioja son los bosques mixtos de frondosas autóctonas; en cuanto a la riqueza arbustiva los bosques más ricos son los encinares, por su carácter abierto, mientras que, al contrario que los hayedos que por su carácter umbrío presentan poca riqueza de matorral. En cuanto al estado sanitario, cuatro de cada cinco árboles riojanos se encuentran en buen estado de salud.
EL VALOR DE NUESTROS BOSQUES
El informe nos permite también hacernos una idea de la importancia que tienen los bosques para la sociedad en general, ya que realiza una valoración económica de los principales bienes y servicios que presta el medio forestal y que normalmente carecen de precio de mercado o es simbólico. Considerando su papel en la producción de agua, la captura de carbono, el control de la erosión, la conservación de la biodiversidad, la caza, el servicio recreativo y la producción de alimentos y materias primas, el valor de nuestros bosques asciende, como mínimo, a 153 millones de euros al año.
En cuanto al papel de nuestros bosques en la lucha contra el cambio climático, el inventario ha puesto de manifiesto que nuestros bosques fijan en la actualidad 12,2 millones de toneladas de carbono. La formación arbolada que más C02 almacena son los hayedos, que capturan algo más de la cuarta parte del total, seguidos de los pinares de pino silvestre, Cada una de estas formaciones captura más de 126 y 92 toneladas por hectárea, respectivamente.