Archivo - Juzgados de Vera (Almería). - Rafael González - Europa Press - Archivo
ALMERÍA 7 Abr. (EUROPA PRESS) -
La madre de Lucas, el niño de cuatro años de edad supuestamente asesinado el pasado 3 de diciembre en su domicilio familiar de Garrucha (Almería), tiene previsto declarar este miércoles ante la titular de la Plaza 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Vera por estos hechos.
El juzgado prevé la comparecencia física a partir de las 11,00 horas de B.Y.B.O., quien se mantiene en prisión provisional como investigada en el centro penitenciario de El Acebuche a raíz de su detención, de modo que en el mismo acto se prevé ratificar su situación personal.
La juez también ha citado la comparecencia, en este caso por videoconferencia, de la pareja de la investigada, quien se encuentra en la cárcel de Albolote (Granada) en prisión preventiva como presunto autor material del crimen. En su caso, J.D.R.C. comparecerá únicamente para confirmar su situación transcurridos ya más de cuatro meses desde que se sucedieron los hechos.
El varón, al que también se investiga por un presunto delito de maltrato, se encontraban condenado desde el 20 de octubre de 2025 por malos tratos en el ámbito de la mujer, de modo que tenía prohibido comunicarse y aproximarse a la coacusada así como a su hijo, pese a lo cual los tres continuaron "conviviendo juntos en una habitación que tenían arrendada" en Garrucha, ya que en las otras habitaciones vivían "moradores ajenos" a ellos.
La fiscal no descarta que desde dicha fecha, o incluso con anterioridad, el investigado hubiera "golpeado de forma reiterada y recurrente" al menor "en presencia" de su madre en esa habitación en la que moraban "sin que la madre lo hubiera impedido".
El Ministerio Público estima posible que, en el día de los hechos, el investigado hubiera dado un "exceso de golpes" al menor "de forma consciente" en la zona abdominal, "sabiéndolo y no evitándolo la investigada", lo que habría derivado en el shock hipovolémico y desgarro hepático que, horas después, ocasionó la muerte del pequeño.
La investigación apunta que, estando ya cadáver el menor, habría sido traslado conjuntamente por ambos investigados sobre las 17,00 horas desde el citado domicilio a los restos de un búnker situado en una playa a las afueras del municipio, en dirección a Mojácar, donde fueron localizados por las fuerzas de seguridad sobre las 23,00 horas de ese día.
Frente a esta versión, la defensa mantiene que las lesiones que presentaba el pequeño habrían tenido un origen negligente al someter al niño a prácticas de "curanderismo" para aliviar problemas estomacales previos, mediante un enérgico sobado en la zona del abdomen que habría desembocado en las lesiones que le llevaron a la muerte.
En concreto, la defensa del investigado J.D.R.C., que ejerce el letrado Manuel Martínez Amate, sostiene el niño habría sido sometido a un "masaje abdominal vigoroso de curandero" de forma "repetida" para tratarle de forma "negligente" un dolor abdominal, lo que, según sostienen, explicarían las lesiones hepáticas que dieron lugar a la muerte del niño.
Ante ambas posibilidades, la juez ha pedido una nueva exploración forense para que los peritos se pronuncien sobre la causación final de la muerte y la compatibilidad o no de un "tratamiento" o "sobado" realizado por la madre del niño y su pareja con las lesiones que presenta el cadáver.
También ha ordenado una nueva exploración para que los peritos determinen, en función de sus posibilidades, la fecha de las "lesiones antiguas" que presentaba el cuerpo del pequeño ante un supuesto maltrato continuado que, según sostiene la acusación, se habría dado en fechas anteriores a su muerte.
En este sentido, se ha solicitado además que se detalle cómo se habría producido esas lesiones y qué instrumentos se podrían haber empleado para ocasionarlas, sentido en el que autoriza a los forenses el acceso al historial médico del pequeño.