Los Cochinos del Santo paseándose por Trigueros. - AYUNTAMIENTO DE TRIGUEROS
TRIGUEROS (HUELVA), 9 (EUROPA PRESS)
El municipio de Trigueros (Huelva) vuelve a reencontrarse con una de sus tradiciones "más singulares y reconocibles" con la llegada de los Cochinos del Santo, un rito ancestral que marca el inicio del calendario festivo en honor a San Antonio Abad y que convierte cada mañana de enero en "un auténtico espectáculo vivo de historia, devoción y cultura popular en el pueblo".
Según ha indicado el Ayuntamiento triguereño en una nota de prensa, esta costumbre, documentada al menos desde 1896, tiene su origen en la sufragación de los gastos de las fiestas patronales. Entonces, un cerdo deambulaba por las calles y era alimentado por los vecinos durante el mes de enero, para finalmente rifarlo. Siglos después, son cinco cerdos, con una media de 250 kilos de peso los que se sortea y cuyo destino de la ganancia de esta antigua rifa sigue siendo el mismo: costear las fiestas grandes de Trigueros.
Dada la adaptación a las normas actuales, finalmente se entrega la canal del animal. Desde el 6 de enero y hasta la celebración de los días grandes de las fiestas, el último fin de semana del mes, los cochinos recorren todas las mañanas las calles y plazas de Trigueros. Al frente de este singular paseo avanza la figura del tamborilero, que, cual flautista de Hamelín, guía a los animales al compás de la flauta y el tamboril, marcando el ritmo de un recorrido que no deja indiferente a nadie y que despierta miradas, sonrisas y asombro a su paso.
Este desfile cotidiano se ha consolidado como uno de los momentos "más llamativos y fotografiados" del mes de enero, congregando a triguereños y triguereñas de todas las edades y atrayendo a numerosos visitantes llegados de otros municipios, que se acercan para conocer de primera mano una tradición única en la provincia y que no escapan de la oportunidad de adquirir algunas papeletas esperando que tan preciado premio.
El paso de los Cochinos del Santo transforma las calles en un punto de encuentro, "reforzando la convivencia, el sentimiento de pertenencia y el orgullo por unas costumbres que se mantienen vivas generación tras generación".
El alcalde de Trigueros, Vidal Blanco, destaca "el profundo valor simbólico" de esta tradición, toda vez que ha señalado que los Cochinos del Santo representan "una de las expresiones más auténticas de nuestra identidad como pueblo". "Es una tradición que nos conecta con nuestra historia, con nuestras raíces y con una forma muy especial de entender nuestras fiestas patronales", ha señalado.
Por su parte, el concejal de Cultura, Benito Conde, ha subrayado el carácter "singular y atractivo" de este rito ancestral, afirmando que hablar de los Cochinos del Santo es "hablar de patrimonio vivo".
Con la llegada de los Cochinos del Santo, Trigueros se sumerge de lleno en un enero cargado de "emoción, rituales y devoción", anticipando los días grandes de unas fiestas patronales que forman parte de la esencia del pueblo y que proyectan la identidad triguereña más allá de sus fronteras, consolidándose como un destacado reclamo cultural y turístico.