Trabajos de tala del pino centenario de Fuentepiña, en Moguer (Huelva). - AYUNTAMIENTO DE MOGUER
MOGUER (HUELVA), 8 (EUROPA PRESS)
El alcalde de Moguer (Huelva), Gustavo Cuéllar, ha avanzado este jueves que la madera del pino centenario de Fuentepiña, cuyos trabajos de tala se iniciaron este miércoles debido a que no ha podido recuperarse del tornado de marzo, será objeto de estudio por parte de la Universidad de Huelva y expuesto para que siga ligado al mundo juanramoniano.
Así lo ha confirmado el alcalde moguereño, en declaraciones a los medios, durante una visita a la finca Fuentepiña, donde ha recordado que este pino, que prácticamente llegaba a los 200 años, fue derribado por un tornado el pasado mes de marzo.
Al respecto, Cuéllar ha explicado que desde el Ayuntamiento de Moguer, junto a la Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez, se trabajó "arduamente" por la recuperación y el mantenimiento con vida del pino a través de distintos procedimientos. "Se usó humus como sustrato natural que fuera reforzando y dándole calidez en invierno y en verano se puso en marcha un sistema de riego desde el Departamento de Patrimonio Rural Rústico del Ayuntamiento", ha detallado.
En este sentido, ha remarcado que el trabajo se hizo de "forma muy quirúrgica, muy pormenorizada y siempre contando con la colaboración tanto de la familia como de distintas entidades privadas que han colaborado, trabajado y ayudado en este trabajo, en este trabajo que ha sido de mimo y de cuido, pero finalmente pese a ello no se ha podido recuperar el pino centenario".
Por ello, este miércoles un equipo de operarios del Consistorio iniciaron los trabajos de tala del pino. Pese a ello, Cuéllar ha indicado que "no se cierra capítulos, sino que sigue trabajando en positivo y en activo", ya que el propio Ayuntamiento, junto a la Fundación, "se ha puesto en marcha un procedimiento para la recuperación de la madera del icónico pino, que va a tener distintos objetivos".
Por un lado, la madera va a ser "un objetivo universitario", ya que parte de ella se trasladará a Universidad de Huelva para su estudio y también cuido y diagnóstico de su historia.
Por otro lado, parte de esa madera será expuesta en las distintas administraciones que forman el partenariado de la Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez, de forma que se va a poner en marcha un procedimiento para que "este icónico árbol siga siendo representativas del mundo juanramoniano". "En este sentido se va a trabajar conjuntos escultóricos y además se van a hacer muestras del mismo para que sigan estando expuestos", ha subrayado.
Además, una tercera fase consistirá, según ha adelantado el alcalde, en un "heredero", ya que "hace ocho años, el director de la Casa Museo, Antonio Ramírez Almanza, colocó varias piñas, con sus correspondientes piñones, en distintas macetas y de ellas, según está certificado y acreditado, existe un heredero del pino mítico de Fuentepiña", por lo que se está estudiando "tanto el sustrato, el espacio, dónde y cuándo se replantará, siempre con la colaboración de todas las partes".
"Por tanto, la buena noticia es que recuperamos la madera, pero mejor noticia es que la leyenda, el mito, la realidad también de la historia del pino de Fuentepiña, continuará con vida", ha remarcado el edil.
LIGADO A JUAN RAMÓN
Por su parte, el director de la Fundación Zenobia-Juan Ramón Jimenez, Antonio Ramírez Almanza, ha explicado que la "simbología e importancia" del Pino de Fuentepiña residía en que está "muy presente y continuamente en la obra de Juan Ramón, no solamente en 'Platero y Yo'",
"También aparece esta finca en el conocido como 'periodo moguereño' de Juan Ramón, que va de 1905 a 1911, que es el periodo en el que el poeta vive con intensidad este lugar, este paisaje, este espacio de su familia, que estaba destinado en su momento a heredar el propio poeta y que era la casa de recreo. Por lo tanto, el pino aparece en su obra de una manera constante", ha descrito.
Sin embargo, según ha resaltado Almanza, la aparición en 'Platero y yo' es lo que "eleva su importancia", de hecho, "Juan Ramón, en uno de los capítulos, entierra a Platero simbólicamente en él. "Eso adquiere la dimensión lógica que el propio libro tiene. Como bien sabemos todos, Platero es universal en todos los sentidos, una obra muy leída en todo el mundo", ha apuntado.
"Además, es un lugar de referencia sobre todo para aquellas personas de otros sitios que conocen en la lejanía por la lectura de 'Platero y yo' y que cuando vienen a Moguer siempre piensan en la posibilidad de venir dónde está Platero enterrado", ha finalizado.