Trabajos en El Rocío para mitigar los efectos de los temporales. - AYUNTAMIENTO DE ALMONTE
ALMONTE (HUELVA), 11 (EUROPA PRESS)
El Ayuntamiento de Almonte (Huelva), a través de los nuevos del servicio de mantenimiento de El Rocío, ha vertido más de 1.120 toneladas de arena en distintas calles de la aldea. Se trata de una actuación destinada a compensar la pérdida de material acumulada a lo largo del tiempo y a mejorar la funcionalidad del viario.
Según ha indicado el Consistorio en una nota, El Rocío ha vivido en los últimos días, y de forma "especialmente intensa" durante el fin de semana, un episodio "continuado y excepcional" de lluvias, "el más intenso registrado desde 1989", dejando "numerosas calles intransitables" y obligando a activar una respuesta "inmediata, coordinada y continuada" por parte del Ayuntamiento, la Policía Local y los servicios de mantenimiento de la aldea.
El Ayuntamiento ha destacado que "no habían pasado ni 24 horas desde que cesaron las precipitaciones cuando comenzaron los trabajos de arreglo de las calles", por lo que ha subrayado esta "capacidad de reacción" que "permitió actuar de manera inmediata sobre las zonas más afectadas con la maquinaria del servicio de mantenimiento".
Al respecto, ha señalado que durante las últimas borrascas los servicios municipales han llegado a desaguar más de 25 lagunas diarias en distintos puntos de la aldea, "facilitando una retirada más rápida del agua acumulada y permitiendo intervenir en cuanto las calles quedaban operativas".
Las fuertes precipitaciones, persistentes y "sin apenas tregua", de la borrasca Marta, provocaron una "importante" acumulación de agua en la vía pública, de forma que numerosas calles quedaron anegadas, con charcos que "aumentaban progresivamente de tamaño y dificultaban tanto la circulación como el drenaje natural". La marisma, "igualmente saturada", no permitía la evacuación del gran volumen de agua acumulado.
Durante la jornada del sábado, la Policía Local pidió expresamente a la ciudadanía que permaneciera en sus domicilios y evitara desplazamientos innecesarios, recomendando no circular por calles inundadas ni intentar atravesarlas a pie o en vehículo, así como respetar en todo momento los cortes y la señalización instalada.
De forma paralela, los servicios municipales centraron sus trabajos en conducir y canalizar las aguas, realizando surcos en las calles para favorecer su evacuación y evitar el estancamiento. El tractor con cuba trabajó "de manera continuada" retirando agua de la vía pública, con una media diaria de entre 400.000 y 500.000 litros.
El Ayuntamiento ha explicado que, "en determinados momentos, la saturación del terreno hizo que las tuberías no pudieran absorber más caudal", por lo que se actuó "de manera escalonada, retirando inicialmente agua de patios" y, posteriormente, extrayendo "grandes volúmenes directamente de la red", con un total aproximado de 800.000 litros, lo que "permitió recuperar progresivamente la capacidad de drenaje".
En este sentido, ha apuntado que "solo el sábado se llegaron a extraer hasta 60.000 litros de agua" del sistema de alcantarillado situado entre las calles Torre de la Higuera y Torre del Loro, una actuación "clave" para "aliviar la presión de la red y prevenir la entrada de agua en las viviendas a través de los desagües de patios y baños". Ese mismo día, en la calle Muñoz y Pabón, se retiraron "otros 40.000 litros", dentro de las tareas de prevención y control.
Las actuaciones se completaron con cortes puntuales al paso del agua en determinadas zonas y con el paso de la refinadora siempre que las condiciones del terreno lo permitieron, ya que "este tipo de maquinaria no puede operar con altos niveles de humedad". Todas estas intervenciones se desarrollaron de forma coordinada entre la Policía Local, los servicios de mantenimiento y los operativos municipales, manteniéndose activas mientras persistieron las precipitaciones.
COLMATACIÓN Y VULNERABILIDAD
El Ayuntamiento ha subrayado que este episodio "volvió a poner de manifiesto la especial vulnerabilidad de El Rocío ante lluvias intensas", al tratarse de un enclave asentado sobre terrenos de marisma, con un firme natural y una pendiente "muy reducida", circunstancias que "favorecen la rápida acumulación de agua y la aparición de zonas intransitables cuando las precipitaciones se prolongan en el tiempo".
"La situación reaviva además la alerta municipal sobre la colmatación progresiva de la marisma y el estado del Caño Marín, un punto crítico en episodios de lluvias intensas, como quedó demostrado", ha señalado el Ayuntamiento de Almonte que recuerda que viene advirtiendo al Gobierno central "desde hace tiempo" de que "la acumulación de sedimentos y la ausencia de actuaciones estructurales de limpieza incrementan el riesgo de anegaciones, una problemática que se vio agravada durante este último temporal".
El domingo, desde las 06,00 horas, el Ayuntamiento de Almonte puso en marcha un dispositivo especial de mantenimiento en El Rocío, con trabajo "ininterrumpido", orientado a mejorar el estado de las calles una vez superados los momentos más críticos del episodio de lluvias. La planificación se desarrolló de forma progresiva, comenzando por las zonas más altas y avanzando hacia las más bajas, priorizando las vías más afectadas.
Por ello, señala que con el avance de los trabajos, "la situación en El Rocío ha ido mejorando de forma gradual, permitiendo recuperar progresivamente la normalidad en la aldea, si bien se mantiene la vigilancia ante la persistente saturación del terreno".
REPARACIÓN DE CAMINOS
Además, durante cinco días consecutivos, los servicios municipales y las empresas colaboradoras han trabajado "las 24 horas del día" atendiendo incidencias en distintos puntos del término municipal. Ese "esfuerzo continuado" ha permitido "afrontar una nueva fase centrada en la reparación y mejora de los caminos rurales", ha remarcado.
En los días posteriores, los trabajos continúan con tres máquinas actuando de forma simultánea en enclaves como la Dehesa del Turmal, el Regajo de los Calvos, Taranjales y otros caminos del término municipal, atendiendo las incidencias comunicadas por los vecinos.
Desde el Ayuntamiento se ha pedido "paciencia y comprensión", ya que "el elevado grado de saturación del terreno hace que los trabajos resulten más lentos y complejos de lo habitual".