MÁLAGA 4 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Tribunal Supremo ha rechazado el recurso de casación presentado contra la condena de cinco años de prisión, impuesta por la Audiencia de Málaga a un hombre por varios delitos de malos tratos y amenazas a su ex mujer, de la que tenía una orden previa de alejamiento por este mismo tipo delictivo.
Así, la sentencia del alto Tribunal, a la que tuvo acceso Europa Press, desestima todos los argumentos expuestos en el recurso por la defensa del acusado, que alegó vulneración del derecho a la presunción de inocencia e infracción de ley por aplicación indebida de varios artículos del Código Penal.
La Sección Octava de la Audiencia consideró probado el pasado año que el hombre, pese a conocer que tenía una orden de alejamiento, permaneció en el domicilio junto a su ex pareja "contra la voluntad de ella, amedrentándola con matarla si denunciaba tal situación a la Guardia Civil".
En este sentido, señalaba que en ese tiempo, la mujer fue objeto de "continuas amenazas, agresiones e insultos por parte del acusado", que un día de septiembre de 2008 regresó "en estado de excitación y agresividad", por lo que "atemorizó" a la mujer y la retuvo contra su voluntad hasta el día siguiente, cuando la acompañó a un juicio.
Asimismo, se indicaba que la mujer intentó escapar en el trayecto de ida al juicio y en el de vuelta, pero se encontró la resistencia del acusado, que llegó a parar el coche "para pegarle". Cuando reanudó la marcha, no respetó una señal de stop y fue parado por agentes de la Guardia Civil, que se percataron de lo sucedido.
En este sentido, en la sentencia del Supremo se estima que los hechos se enmarcan en los delitos por los que fue condenado y se precisa que "tal situación de dominación y terror que va más allá de los actos considerados separadamente, sólo cesó cuando el automóvil fue parado por la Guardia Civil por saltarse un stop".
Además, el alto Tribunal considera que la sentencia se fundamenta en una prueba de cargo "suficiente, legalmente practicada y racionalmente valorada" y añade que "es fácil constatar" que en la narración de los hechos probados "se dan los elementos" del tipo delictivo aplicado.