Uno de los acusados del atraco mortal niega que estuviera allí y el otro dice que actuó por miedo

Acusados Atraco Bar Tres Culturas
EUROPA PRESS
Europa Press Andalucía
Actualizado: jueves, 17 marzo 2011 14:55

CÓRDOBA 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

Á.G.R., acusado por matar de un disparo a un hombre en el atraco al bar Las Tres Culturas, en Córdoba, niega los hechos y ha declarado que nunca ha estado en ese establecimiento porque, además, ese día, el 22 de marzo de 2009, sobre las 02,30 horas, se encontraba en casa con unos familiares.

Durante la vista oral, el acusado ha manifestado que "nunca se ha puesto de acuerdo para perpetrar un delito de esas dimensiones" y achaca al otro inculpado, F.J.V., que le haya implicado en el suceso porque tenía una deuda con él de 60.000 euros por la compra de droga.

Sin embargo, F.J.V., dice que actuó "por miedo", puesto que le debía dinero a un amigo de Á.G.R. y se vio obligado a hacer el robo que le propuso el otro encartado porque había recibido la amenaza de que si no pagaba le iba a pasar algo a su familia.

F.J.V., que llevaba un cuchillo de grandes dimensiones cuando entró en el establecimiento, ha dicho que no lo utilizó para hacer daño a nadie, sino que lo llevaba "para intimidar". Ha asegurado que el robo no se planeó con intención de matar a nadie porque si no, no hubiera ido.

Asegura que acudieron al bar con la cara cubierta y solo con la idea de llevarse el dinero y las sustancias estupefacientes que se vendían allí. Una vez que entraron, dice que había más clientes de los que se esperaban e intentó defenderse de ellos, ya que se abalanzaron nada más entrar.

Debido a la resistencia que mostraron las personas que había en el interior del local, y una vez que había fallecido uno de los clientes de un disparo, salieron huyendo, quemaron la ropa que llevaban y tiraron la pistola en el paraje 'El lago azul', cercano a la capital cordobesa.

Por su parte, uno de los testigos ha declarado que el primero que entró en el bar fue el que llevaba el cuchillo y le golpearon con la culata de la pistola. Otro de los clientes que se encontraba en el lugar ha afirmado que recibió dos disparos cuando intentó parar la agresión.

Por tales hechos, el fiscal pide en su calificación provisional tres años de cárcel a cada uno de los procesados por un delito de robo con violencia, 15 años por un homicidio, nueve años por un intento de homicidio y otro año y medio más de cárcel por tenencia ilícita de armas.

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