Imagen de archivo. - FEDERACIÓN ANDALUZA DE CAZA
SEVILLA 29 Jun. (EUROPA PRESS) -
El sector cinegético andaluz ha lamentado que el Gobierno de España se "pliegue a las presiones ecologistas y se alinee con los movimientos anticaza" para recurrir la Orden de Control de Predadores de Andalucía, una regulación que los cazadores andaluces llevaban esperando más de 25 años y que supone una "herramienta fundamental" para avanzar en la conservación de la biodiversidad y el equilibrio de los ecosistemas.
Según ha señalado la Federación Andaluza de Caza en una nota de prensa, el ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha decidido intervenir contra esta Orden desde una visión contraria a la actividad cinegética y al papel que esta desempeña en el mundo rural, "sin evaluar su utilidad para la conservación".
En este sentido, los cazadores andaluces han señalado que este recurso responde más a criterios ideológicos que a argumentos científicos o de gestión del medio natural y han alertado de que se utiliza la actividad cinegética como objetivo político, en lugar de reconocer el papel que desempeña en la conservación de especies, la prevención de desequilibrios poblacionales y el mantenimiento del medio rural.
"Resulta incomprensible que una Orden construida desde criterios técnicos, tras décadas de espera y bloqueo administrativo, sea ahora utilizada como arma de confrontación política" ha explicado el presidente de la Federación Andaluza de Caza, José María Mancheño, quien ha añadido que "lo que debería ser una herramienta para gestionar y conservar nuestro patrimonio natural se convierte en un escenario de disputa ideológica completamente alejada de la realidad del campo andaluz".
Ante este "nuevo ataque contra la caza" por parte del ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, la Federación Andaluza de Caza se ha personado en el procedimiento abierto ante el recurso presentado, tanto por el Gobierno Central, como por Ecologistas en Acción Andalucía.
Asimismo, la FAC puede confirmar que la Fundación Artemisan también se ha personado el procedimiento para la defensa del texto legal de la Orden.
"El problema no es la Orden de Control de Predadores, ni tan siquiera la conservación del patrimonio natural andaluz. El problema es que determinados movimientos siguen intentando imponer su principios e ideología y convertir la caza en un enemigo político, cuando la realidad demuestra que los cazadores forman parte de la solución para conservar nuestros ecosistemas", ha concluido Mancheño.