Una línea eléctrica con su entorno inmediato desbrozado. - ENDESA
JAÉN 26 Jun. (EUROPA PRESS) -
Endesa, a través de su filial de Redes, e-distribución, ha concluido los trabajos de adecuación de las masas arboladas próximas a las líneas eléctricas que discurren por la provincia de Jaén.
Con 7.043 kilómetros de cableado revisados y acondicionados, estas actuaciones "no solo contribuyen a garantizar un suministro eléctrico seguro y de calidad, sino que también aportan un valor añadido a la protección del entorno natural", según ha informado este viernes en una nota la compañía.
En concreto, ha destinado más de medio millón de euros en la provincia a estas labores durante el último año, que se han desarrollado a lo largo de 6.064 kilómetros de líneas de media y baja tensión y 979 de alta tensión. En total, "la longitud de las líneas intervenidas equivale a la distancia que separa Jaén de Cuba, lo que refleja la magnitud y el alcance de estas actuaciones".
La red de distribución forma parte del territorio y convive con los espacios por los que discurre. El 60 por ciento de las líneas eléctricas que gestiona Endesa son aéreas y atraviesan zonas boscosas o con vegetación.
Con esta premisa, gestiona sus infraestructuras incorporando criterios de protección ambiental y de la biodiversidad, de forma que la red eléctrica se integra en el entorno y su gestión contribuye también a su conservación.
Una de las tareas esenciales es la tala y poda selectiva de árboles, sotobosque y arbustos próximos a las líneas, respetando las distancias de seguridad establecidas por la administración entre la masa forestal y el tendido eléctrico.
Estas actuaciones favorecen la convivencia de la infraestructura con montes y espacios naturales y desempeñan un papel relevante en la prevención de incendios forestales y a evitar su propagación a través de las calles que se abren bajo los tendidos aéreos.
En este sentido, según ha añadido la empresa eléctrica, el mantenimiento de los corredores bajo las líneas constituye un elemento clave para evitar la propagación del fuego y reforzar la protección del entorno forestal.
Estos trabajos se llevan a cabo "en estrecha coordinación con la Junta de Andalucía", con la que se planifican los calendarios de ejecución de las labores preventivas y se establecen los protocolos de actuación en caso de incendio, como la desconexión de líneas cuando así lo requieren los dispositivos de extinción para garantizar la seguridad de los equipos que intervienen sobre el terreno.
Todo ello se ha hecho siguiendo los criterios de la normativa nacional, el calendario de crecimientos de las distintas especies y trabajando en colaboración con las administraciones autonómicas y locales que establecen el periodo entre octubre y mayo como el más idóneo para la poda.