Rotulación de la rotonda dedicada en Alcalá de Guadaíra al empresario Antonio Cid de la Paz. - AYUNTAMIENTO DE ALCALA DE GUADAIRA
ALCALÁ DE GUADAÍRA (SEVILLA), 21 (EUROPA PRESS)
Una de las entradas más conocidas de Alcalá de Guadaíra (Sevilla), la intersección de la A-92 con la travesía A-392, punto de unión del núcleo urbano con las zonas industriales, se ha dedicado este martes a la "seña de identidad que más fama le han dado a la ciudad en los últimos siglos, la cultura emprendedora y empresarial" a través del recuerdo a título póstumo al empresario Antonio Cid de la Paz.
La rotonda de Montecarmelo ha quedado rotulada en honor al empresario con su nombre y una escultura del logo (una tortuga) de su empresa, la firma internacional Cidepa, dedicada a los reductores de velocidad para la industria e instalada en el cercano polígono Polysol, tal como ha informado el Ayuntamiento alcalareño en una nota de prensa.
Un nutrido grupo de representantes de diversos sectores empresariales e industriales se ha unido al Ayuntamiento, a la familia y amigos de Antonio Cid de la Paz para rendirle este homenaje "como uno de los más destacados empresarios de la ciudad, que consolidó una empresa de referencia en su sector, desde sus humildes inicios en un taller, convirtiéndola en una firma de proyección internacional desde Alcalá".
Así lo ha referido la alcaldesa, Ana Isabel Jiménez, quien ha presidido el acto de rotulación, destacando que "Antonio Cid de la Paz es el mejor ejemplo de constancia y sacrifico. Un hombre bueno que supo inculcar el valor del trabajo bien hecho y el respeto a los demás, valores fundamentales en esta sociedad actual. Un hombre discreto, humilde que siempre se implicó y ayudó a quienes lo necesitaban. Sé que Antonio se ofrecía para todo lo que estuviese en su mano, pero de una forma callada. Algo que con el paso de los años ha sido valorado por parte de todos".
La alcaldesa ha resaltado que "gracias a empresas como Cidepa y al trabajo de emprendedores como fue Antonio en su día, sigue actualmente siendo referente industrial en el área metropolitana, y con ese firme compromiso trabajamos cada día. Queremos que siga siendo una tierra atractiva para inversores y ejemplo de empleo estable y de calidad".
En nombre de la familia --su viuda, Remedios García, y sus cinco hijos--, ha tomado la palabra el hijo mayor, Adolfo Cid de la Paz, que ha recordado a su padre como "incansable trabajador y visionario, exigente pero amoroso con sus hijos y nietos y de amplia implicación social en la localidad, como callado colaborador tanto de hermandades y entidades sociales, como a título personal a cualquiera que lo necesitase".
Fue en el año 1942 cuando Antonio Cid de la Paz Chilla comenzó su andadura en un pequeño taller. Actualmente, esta empresa familiar está gestionada por la tercera generación y es líder en la fabricación de motores reductores de la velocidad. Cuentan con presencia en Europa y Sudamérica, en países como Chile y Perú.
La decisión de dedicarle un espacio en la vía pública, y especialmente en un lugar muy cercano a su labor profesional, ha partido de la Comisión del Nomenclátor que ha aprobado rotular diversas calles, rotondas, parques y espacios públicos de la localidad con los nombres de empresarios, entidades, y personas del ámbito cultural y social.