La Consejería de Cultura protege como Actividad de Interés Etnológico la Escuela de Baile Sevillana

Esta manifestación engloba un conjunto de rasgos y características que definen una forma de bailar con personalidad propia

Europa Press Andalucía
Actualizado: viernes, 18 noviembre 2011 16:05

SEVILLA, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

Consejería de Cultura, dentro de la línea que está desarrollando para la salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial, como elemento y expresión integrante del Flamenco declarado por Unesco Patrimonio de la Humanidad el 16 de noviembre de 2010 ha incoado, a través de la Dirección General de Bienes Culturales, el procedimiento para inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz (CGPHA), como Bien de Interés Cultural (BIC), con la tipología de Actividad de Interés Etnológico, la Escuela Sevillana de Baile, en Sevilla.

La Consejería indica en nota de prensa que la Escuela Sevillana de Baile es una manifestación artística y cultural del flamenco que engloba un conjunto de rasgos y características que definen una forma de bailar con personalidad propia. Maestras de este arte han sido, entre otras, Pastora Imperio, que puso los cimientos de la Escuela Sevillana, o Matilde Coral, a quien hay que reconocerle el mérito y el honor de haber transmitido, codificado y difundido la Escuela Sevillana en su academia, enclavada en el barrio de Triana de Sevilla.

Entre estos rasgos, aprendidos durante generaciones mediante transmisión oral, y que han quedado fijados entre otros documentos en el Código (inédito) de la Escuela Sevillana de Flamenco --redactado por Matilde Coral y Manuel Barrios-- cabe destacar la composición de la figura, la colocación básica de los pies en tercera posición como base, el braceo armonioso, las manos gráciles y floreando, el rostro expresivo, el zapateado musical o el uso de bata de cola, mantón, palillos y sombrero.

La forma de bailar de la Escuela Sevillana de Baile no es exclusiva de profesionales, sino que se respiraba y se respira en cualquier reunión jubilosa, ya sea en un corral de vecindad, en una caseta de feria o en los momentos de fiesta de una romería. En el baile profesional han sido muchas las discípulas de esta Escuela que han triunfado como Pepa Montes, Milagros Mengíbar, Ana María Bueno, Loly Flores, Ana Moya, Merche Esmeralda o Isabel Bayón, entre otras. En el baile de hombre también han dejado su huella artistas como Manuel Corrales González, apodado El Mimbre, o Enrique Jiménez Mendoza, más conocido como Enrique el Cojo, otro de los grandes maestros de esta Escuela.

La especificidad de esta manifestación artística y cultural del flamenco resulta patente en las valoraciones y pautas que perfilan y reproducen un universo de géneros segmentados, distinguiendo de forma muy marcada y protagonista el baile de la mujer frente al baile del hombre. Esta construcción cultural del género femenino asociada a este baile implica que el mismo se identifique con un determinado modelo de mujer sevillana y por extensión con la andaluza.

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