SEVILLA 17 Oct. (EUROPA PRESS) -
Una mujer, con dos hijas de 12 y 18 años, que ocupó, junto a otras familias, distintas viviendas de la empresa municipal hispalense Emvisesa en el entorno de San Jerónimo ha declarado este jueves ante el Juzgado de Instrucción número dos de Sevilla acusada de ocupación ilegal o usurpación de un piso en la calle Medina y Galnares que llevaba "meses vacío y ante tener que elegir entre comer o pagar el alquiler" del piso que tenían anteriormente.
En su declaración, a la que tuvo acceso Europa Press, Rosario explica que llevaba "diez años" solicitando una vivienda al Ayuntamiento de Sevilla, pidiéndola, según detalla, al alcalde, Juan Ignacio Zoido; a la concejal de Asuntos Sociales, Dolores de Pablo-Blanco, y a la gerencia de Emvisesa. Añade que al tener no "poder" afrontar los gastos de alquiler se dirigió a estas viviendas de Emvisesa, de la que "no forzó la cerradura de la vivienda, porque ésta "carecía" de ella. Cuando llegó a esta vivienda municipal, encontró que "no había" enchufes, ducha, termo, bombillas o que el marco de la puerta estaba arrancado, elementos que han sido "todos arreglados con la ayuda de familiares y amigos".
Así, detalla que cuando se separó se fue a vivir con sus padres y dormía con sus hijas en un sofá, al no tener más habitaciones en la vivienda donde quedarse, tras lo que encontró trabajo y se fue a un piso de alquiler. Sin embargo, cuando dejó de trabajar cobró la ayuda familiar hasta el mes pasado, "momento en el que tuvo que abandonar el piso de alquiler y como no tengo a donde ir, ocupo este piso el día 7 de septiembre". "Tuve que dejar de pagar el alquiler para poder comer", recalca, indicando que actualmente sólo cuenta con una pensión de alrededor de 350 euros por sus hijas.
ANTE EL DEFENSOR ESTE VIERNES
Por su parte, Lola Salazar, otro de los casos expuestos en verano por el Grupo Socialista, presentará este viernes ante el Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, una queja por su situación, según ha informado a Europa Press, tras "recurrir al Ayuntamiento en verano para que faciliten una vivienda" para ella y su hijo, que se encuentra en una silla de ruedas", viviendo ambos de la pensión de éste, que no llega a los "550 euros", y ocupando un piso en la Candelaria.
Explica que el piso en el que se encuentra era de una persona que fue desahuciada, pero que al encontrarse vacío y no poder ella afrontar los costes del alquiler se vio "obligada" a trasladarse a esta vivienda con su hijo, donde reside desde hace dos años. Asegura que no se niega a "pagar", pero pide una renta acorde a sus ingresos antes de que la expulsen, ya que asegura que han acudido "en varias ocasiones a avisar de que me vaya". Asegura que actualmente se encuentra en contacto con los Servicios Sociales municipales y espera que se "aligere" la tramitación "a ver si tengo suerte y no me encuentro en la calle, por que no sé que haría".