SEVILLA, 9 Sep. (EUROPA PRESS) -
La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, y el alcalde de Sevilla, Antonio Muñoz, han llevado a cabo este viernes la firma de la escritura y entrega de llaves de dos inmuebles del Patio de Banderas, que serán incorporados al patrimonio del Alcázar e incluidos en la visita turística al recinto monumental.
El acto notarial ha tenido lugar en el Salón de los Tapices de los Reales Alcázares, en presencia del alcaide, Román Fernández-Baca, y de miembros del Consejo Consultivo del Alcázar y conservadores del monumento. El Ayuntamiento destinará al respecto 185.000 euros para la puesta en valor de ambos inmuebles.
Se trata de las casas correspondientes a los números 7 y 8 ubicadas en el citado Patio de Banderas y el objetivo municipal es que se puedan incorporar a la visita durante el primer semestre de 2023. En cuanto a los usos, "aún no están definidos", pero la intención del equipo de gobierno es que se conviertan en centro de interpretación previo del monumento, de modo "que pueda enriquecer la visita y ayude a entenderla mucho mejor", tal y como ha destacado el alcalde, Antonio Muñoz.
"No son unas casas cualesquiera --ahí está el germen del palacio de al-Mutamid-- y nuestra intención ahora es poner el punto de mira en otros inmuebles: las casas 2 y 10. Gobernar Sevilla es tener ambición y nos gustaría contar con esas adquisiciones", ha añadido Muñoz, quien ha agradecido al Gobierno y, en especial a la ministra de Hacienda, la "sensibilidad" mostrada para "frenar la tendencia originada hace un tiempo de subastar inmuebles de este enclave y evitar, por tanto, que cayeran en manos privadas".
Por su parte, la ministra de Hacienda ha expresado su satisfacción por este hecho, "y como sevillana, por partida doble". "No se me ocurre mejores manos donde poner estas casas", ha añadido Montero, al tiempo que ha manifestado su deseo de que "pronto" tenga lugar una firma similar. "Desde el Ministerio tutelamos la Dirección General de Patrimonio y nuestro objetivo es buscar mil y una oportunidades para la ciudadanía. Era una pena que hubiera adquisiciones privadas y la ciudad no pudiera servirse de la belleza de este patrimonio".
Los inmuebles del Patio de Banderas se han ido conformando a lo largo del tiempo mediante la apropiación progresiva de dependencias que previamente pertenecieron al Alcázar. El reciclaje histórico de su arquitectura ha posibilitado que las trazas de los edificios medievales sigan teniendo hoy día una correspondencia directa con muros y alineaciones de la trama urbana contemporánea, mostrando en sus paramentos huellas y cicatrices de numerosas reparaciones y transformaciones sucedidas.
Fragmentos pertenecientes a estas vidas pasadas que se encuentran a la vista o que afloran cuando se realizan sencillas reparaciones --picados de paramentos, cambios de solerías, etcétera-- incluso sin necesidad de actuaciones arqueológicas de calado, dotando al conjunto de un singular e inequívoco valor patrimonial.
IMPORTANCIA DE LOS RESTOS PATRIMONIALES
Los restos patrimoniales encontrados en las casas 7-8 del Patio de Banderas son de tal magnitud que permiten reconstruir uno de los palacios de época andalusí aún en pie. Se ha considerado óptimo el nivel de conservación de las estructuras, arcos geminados enmarcados por un alfiz, y su decoración, con ricas policromías de tonos naranja y rojizo decorando la superficie, así como motivos vegetales, geométricos y epigráficos. Se conserva, asimismo, parte de la muralla original del propio Alcázar y alguna de sus torres, donde se ha podido comprobar el sistema constructivo de torres con cámaras huecas.
Las distintas intervenciones a lo largo de su historia hicieron del edificio una casa de aspecto decimonónico. La actual configuración del edifico con su uso de vivienda unifamiliar data del siglo XIX y se desarrolla en dos plantas sobre rasante y castillete y otra bajo rasante.
En una primera fase, y una vez recepcionado, se afrontará una inversión aproximada de 185.000 euros para adecuar el inmueble a visitas guiadas --se sacará a licitación pública un contrato para ejecutarla--. En concreto, deben acometerse trabajos que garanticen la seguridad de estas visitas (colocación de nuevas barandillas y pasamanos en escaleras de acceso, colocación de módulos prefabricados para dotación de aseos accesibles, actuaciones de accesibilidad en los accesos), la instalación de señalética y la dotación de instalación audiovisual y cartelería explicativa.
Estas visitas guiadas se desarrollarán conjuntamente con la cripta del Patio de Banderas, donde se conservan importantes estructuras arqueológicas que evidencian la secuencia de transformación del espacio urbano de Sevilla desde el siglo I a.C. al XI. d.C. “Confiamos en que las obras, tras los preceptivos procesos administrativos de licitación y adjudicación, puedan completarse en el primer semestre de 2023 para inmediatamente comenzar las visitas”, ha explicado el alcalde.
Para la segunda fase, los usos serán definidos por el recién constituido Consejo Consultivo del Real Alcázar de Sevilla, pero evidentemente tendrán que tener relación con la interpretación del Alcázar islámico, con espacios expositivos e interpretativos, además de servicios auxiliares que requiere el monumento (por ejemplo, consignas o servicios administrativos).