SEVILLA 13 May. (EUROPA PRESS) -
Iberdrola instalará en Tabernas (Almería) y en Aznalcóllar (Sevilla) dos plantas solares termoeléctricas de 50 megavatios de potencia cada una, en el marco de los 450 MW que prevé implantar en proyectos de este ámbito en todo el territorio nacional.
Concretamente, en Sevilla tiene en marcha un proyecto denominado Ibersol Sevilla, con una central de un máximo de 50 MW de capacidad, y en Almería prevé la construcción de otra planta de las mismas características, también de 50 megavatios de potencia, según informaron a Europa Press fuentes de la compañía.
Así, estas dos actuaciones cuentan con la "ventaja añadida" de ser una tecnología "totalmente limpia" que aprovecha una fuente renovable muy abundante en España. De este lado, Iberdrola considera la energía solar termoeléctrica como uno de los "objetivos estratégicos" dentro de su negocio de Energías Renovables, si bien estudia "en profundidad" las diferentes tecnologías solares existentes.
Estos proyectos corresponden a centrales termosolares de colectores cilindro-parabólicos, una tecnología que consiste de un fluido mediante la concentración de radiación solar en un punto determinado con el objetivo de producir vapor para la obtención final de energía eléctrica.
De la misma forma, participa en el proyecto experimental de generación directa de vapor (GDV) en la planta DISS, en Tabernas (Almería), una iniciativa pequeña en términos de potencia instalada (5 MW), pero "muy importante" a escala de I+D+i. Así, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) cuenta con un 10 por ciento del proyecto, que se encuentra en fase de análisis de viabilidad. De este lado, Iberdrola está negociando su incorporación al grupo tecnológico, dada su experiencia en este campo.
La peculiaridad de las centrales GDV es la no utilización de fluido térmico, de modo que el planteamiento de estas plantas, "tecnológicamente novedoso y sin ningún antecedente", es producir directamente el vapor en los propios colectores solares, con unas condiciones de presión de 100 bares y temperatura de 500 ºC, ahorrando de esta manera los costes y complicaciones que conlleva el uso del aceite térmico. Sin embargo, la GDV conlleva un diseño "muy riguroso" de los tubos absorbedores, debido a las condiciones extremas de operación.