Imagen de recurso de dos agentes de la Policía Nacional. - POLICÍA
SEVILLA, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -
Policía Nacional y Guardia Civil, en una operación conjunta, han desarticulado un grupo criminal especializado en la comisión de robos con violencia e intimidación en establecimientos de la provincia dedicados a la venta de dispositivos tecnológicos. Los agentes se incautaron de 60 dispositivos electrónicos tras amenazar a los empleados de uno de estos comercios.
Los hechos se remontan al pasado mes de septiembre, cuando cuatro individuos participaron en un robo con violencia e intimidación en un establecimiento; tres de ellos accedieron al interior del local, mientras que un cuarto permaneció en el exterior, realizando labores de apoyo y huida con un vehículo de alta gama, detalla la Policía en una nota de prensa.
Los autores irrumpieron en el establecimiento con el rostro cubierto y con herramientas contundentes, con las que amenazaron e intimidaron al personal, obligándoles a acceder al almacén, desde donde sustrajeron numerosos efectos de alto valor.
Como consecuencia del robo, los ladrones se apoderaron de más de 60 dispositivos electrónicos, entre teléfonos móviles, tabletas y ordenadores, con un valor aproximado de 50.000 euros.
La investigación se llevó a cabo de manera conjunta por especialistas del área de Policía Judicial de las Brigadas Provinciales de Sevilla y Madrid de Policía Nacional, junto con el Equipo de Policía Judicial de Illescas de la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo, lo que permitió identificar plenamente a todos los presuntos autores gracias a la coordinación operativa entre ambos cuerpos.
Durante las diligencias practicadas, se constató que uno de los implicados se encontraba interno en un centro penitenciario, mientras que los otros autores fueron localizados en la localidad de Méntrida (Toledo), donde se procedió a su detención; uno de ellos, además, como presunto autor de un delito de lesiones graves con arma de fuego y hurto de un vehículo a motor.
Una vez puestos los hechos en conocimiento de la autoridad judicial competente, se autorizaron y ejecutaron dos entradas y registros domiciliarios, en los que los agentes localizaron e intervinieron diversos efectos relacionados con el robo, entre ellos un vehículo sustraído, herramientas y dispositivos OBD. En una de las viviendas también se localizó una plantación de marihuana.
En el desarrollo de la operación se ha contado con la colaboración de distintas unidades especializadas, así como con el apoyo de la Policía Local de Méntrida. El juzgado de Instrucción de Guardia, tras recibir a los detenidos, decretó el ingreso en prisión de dos de los líderes del grupo criminal.