ALICANTE, 17 May. (EUROPA PRESS) -
Agentes de la Policía Nacional han detenido en la ciudad de Alicante a tres personas, dos mujeres y un varón con edades comprendidas entre los 36 y 52 años, como miembros de una trama criminal de naturaleza familiar especializada en estafas inmobiliarias, según ha informado la Comisaría Provincial en un comunicado. Asimismo, ha señalado que hay una cuarta persona investigada como miembro de la trama, una mujer de 67 años.
Las estafas que se atribuyen a este grupo han alcanzado un valor de más de un 1,2 millones de euros entre las cinco víctimas afectadas. Los miembros de la trama aprovechaban su dominio del idioma ucraniano, ruso y español para captar víctimas, principalmente extranjeras del entorno de Europa del Este y con ánimo de invertir en el sector inmobiliario español.
Esta organización, de naturaleza familiar, operaba en la provincia alicantina y ha sido destapada tras varios meses de investigación llevada a cabo por los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de Alicante, tras tenerse conocimiento de cinco denuncias en las que se daba cuenta de hechos de idéntica consumación y efectuados posiblemente por un mismo grupo criminal.
Los hechos se remontan al año 2018, cuando una mujer de origen ucraniano, denunciaba que, años atrás comenzó a tener una actividad comercial con una mujer afincada en Alicante que se le presentó como una figura de apoyo y confianza y se comprometió a proporcionarle asesoramiento y gestionarle todos los trámites relacionados con la adquisición de una vivienda y la residencia legal en España, dado su dominio del idioma ucraniano, ruso y español.
La víctima, desde ese momento, comenzó a recibir de parte de esta mujer otras alternativas inmobiliarias puesto que, la compra de la vivienda en la que estaba interesada inicialmente, no había podido cerrarse debido a desacuerdos con la parte vendedora.
De esta manera, poco a poco, fue involucrándola en diversas inversiones inmobiliarias, solicitándole en múltiples ocasiones pagos para diferentes propósitos relacionados con la adquisición de propiedades supuestamente mediante la figura de contrato de alquiler con opción a compra, además de hacer de mediadora para las gestiones bancarias ofreciéndose como intérprete.
La Policía Nacional ha destacado que interés del grupo criminal no sólo se centraba en esta víctima, sino que llegó a convencer a personas del entorno social de la denunciante a realizar inversiones de reservas de propiedades que nunca llegaron a materializarse. Una de estas amistades es otra de las afectadas que denunció hechos similares y que a su vez recomendó también a otras personas cercanas los servicios de gestión de la implicada en la trama.
Bajo el mismo guión, los miembros de esa organización consiguieron involucrar en operaciones inmobiliarias similares a cinco víctimas para inversiones que no se produjeron. Una de las víctimas llegó a otorgarles un poder notarial para la tramitación de un préstamo y la administración de las propiedades supuestamente adquiridas.
Una de las víctimas con residencia habitual fuera de la provincia de Alicante, llegó a alojarse con su familia en una de las viviendas supuestamente adquirida y dejó allí varias pertenencias de gran valor que ya no estaban en el inmueble cuando pasado un tiempo regresaron a la ciudad, tales efectos ya no se encontraban en la vivienda. La investigada es la que presuntamente las enajenó del domicilio. El montante de lo estafado y robado en este caso es cercano a los 800.000 euros.
Otra de las víctimas, una mujer de 75 años, se vio involucrada en un proceso de embargo debido a la vivienda que iba a adquirir, lo que le provocó una situación de desamparo tras haber pagado a la trama 25.000 euros, ha destacado la Comisaría Provincial.
OPERATIVA UTILIZADA
La trama seguían la operativa propia de la delincuencia organizada, utilizando una red de cuentas bancarias tejido por la principal investigada y cuya titularidad recaía en los diferentes miembros del grupo con el objetivo de ocultar y desviar los ingresos obtenidos ilícitamente que se repartían entre ellos.
Alquilaban viviendas por un año, se hacían pasar por sus propietarios y las ofrecían a sus clientes en la modalidad de alquiler con opción a compra, a pesar de que no estaban a la venta. Usaban a veces una misma vivienda para distintos clientes y abonaban las mensualidades con el dinero obtenido previamente de las víctimas en concepto de reserva y otras gestiones.
Pasado el tiempo, cuando la opción de compra no llegaba a ejecutarse, y las víctimas insistían o incluso manifestaban su negativa a seguir con la inversión, utilizaban diversos pretextos para quedarse con el dinero que habían ido entregando a cuenta.
En algunas ocasiones, les devolvían una mínima parte de lo invertido, con el fin de ganar tiempo. Sin embargo, este dinero, lo obtenían previamente de otra víctima, de modo que, en ningún caso, los beneficios de la organización se veían mermados, ha destacado la policía.
El líder de la trama, una mujer de origen extranjero, además del dominio del idioma de las víctimas, había trabajado para inmobiliarias durante varios años y había adquirido así una amplia experiencia en el sector que le llevó a conocer profundamente la operativa inmobiliaria en Alicante.
EN LA CÁRCEL
Reunidos todos los indicios, los agentes del grupo investigador, se desplazaron a la prisión de Alicante a imputarle a las dos mujeres detenidas los delitos investigados a las dos principales implicadas. Estas se encontraban internas en el centro penitenciario por hechos de análoga naturaleza.
El varón detenido es pareja sentimental de la cabecilla de la trama. Todo lo actuado se ha remitido al Juzgado de Instrucción de Alicante competente en la causa y se da dado cuenta igualmente de la identidad de la cuarta persona investigada y residente fuera de la península.