Estos días Japón está lidiando con un temporal que ha azotado el norte del país enterrando gran parte del paisaje en un espeso manto de 88 centímetros. El resultado tras 48 horas nevando sin tregua ha provocado que muchos conductores se quedaran atrapados en sus coches, los trenes dejaran de funcionar y los servicios de Emergencia comenzaran a trabajar a destajo para rescatar a los afectados.