BARCELONA 18 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha presentado una querella contra el presidente de la compañía química La Seda de Barcelona, Rafael Español, y otras personas, a las que les acusa de supuesta apropiación indebida de unos 4,8 millones de euros y de delitos fiscales.
Además de Español, la querella va contra el ex consejero delegado de Viscoseda Barcelona, Jaume Llopis; el ex administrador de esa sociedad, Alfredo Coco; el propietario de la empresa Management Check, Antonio Comadrán, y otras tres personas relacionadas con esta sociedad.
La investigación apunta a que los 4,8 millones de euros fueron pagados a Management Check por trabajos "dudosos" en 2000 y 2001, según publicó hoy el diario 'El Periódico de Catalunya'. Las pesquisas se iniciaron cuando Hacienda descubrió que la empresa de Comadrán se deducía de sus declaraciones fiscales presuntas facturas falsas, recibidas de terceras sociedades.
Después de que la Agencia Tributaria observara que Management Check había recibido importantes cantidades de dinero de La Seda de Barcelona durante dos años, finalizó con la investigación y remitió la documentación a la Fiscalía.
Tras las pesquisas correspondientes, la Fiscalía y la policía llegaron a la conclusión de que la mayoría de los servicios "entre ellos, la contratación de supuestos informes" son "discutibles" y posiblemente "inexistentes".
Fuentes de la investigación han señalado que uno de los objetivos principales de la querella es averiguar cuál fue el destino final del dinero, que todavía se desconoce. Por otra parte, los delitos fiscales que se podrían haber cometido están relacionados con la misma operación.
Por su parte, fuentes de La Seda han explicado que la compañía pagó a Comadrán 2,4 millones de euros por liquidar Markische Viscose, una sociedad alemana que el grupo había adquirido en 1997 y que no puso salir adelante como Viscoseda en España.
La firma tenía un pasivo de 36 millones de euros, 350 trabajadores y un aval de 23 millones de euros que tuvo que ser renegociado. Fuentes de la compañía han indicado que "sin la intervención de Comadrán, la liquidación le hubiera costado mucho más a La Seda".
Además, han señalado que La Seda no es responsable del rigor fiscal de Management Check y han negado que La Seda pagara 4,8 millones de euros a Comadrán, como señala la demanda de la Fiscalía.
La querella fue presentada ayer en los juzgados de Barcelona y pasará a reparto en los próximos días, cuando el juez instructor decidirá si la admite o no a trámite. El juez deberá aceptar las peticiones de prueba que solicita la Fiscalía en el escrito de acusación, entre ellas las declaraciones de los empresarios querellados.