El alcalde de Adamuz, Rafael Ángel Moreno, atiende a Europa Press Televisión. - JOAQUÍN CORCHERO/EUROPA PRESS
MADRID 19 Ene. (EUROPA PRESS) -
El accidente ferroviario ocurrido en la tarde de este domingo en Adamuz (Córdoba), que ha dejado al menos 39 personas fallecidas y 152 heridas, ha vuelto a despertar una ola de solidaridad que se desencadena cuando una catástrofe de estas características golpea al país. En concreto, durante la tarde y noche de este domingo 18 y la madrugada del lunes ha podido comprobarse como los vecinos de esta localidad andaluza, la más cercana al lugar del accidente, se han volcado con los afectados.
En este sentido, expertos en psicología y sociología han asegurado en declaraciones a Europa Press que querer ayudar ante situaciones de catástrofe y la empatía forman parte de la naturaleza humana.
El catedrático de Psicología Social de la Universidad de Complutense, Fernando Chacón, señala que la solidaridad tras tragedias tiene dos dimensiones complementarias: un altruista y otra egoísta.
De la misma manera, Chacón indica que el ser humano es social y colaborativo por naturaleza. "Si no tuviéramos solidaridad y colaboración no estaríamos aquí como especie, está muy inserto en la naturaleza humana", apunta.
Asimismo, relata que querer ayudar a otras personas tiene un componente personal y expone que para algunas personas reduce la ansiedad y el malestar emocional al presenciar el sufrimiento, proporcionando un sentido de utilidad y control.
Por su parte, el profesor de Psicología de la Universidad Europea de Valencia, Jesús Linares, presente este lunes en la estación madrileña de Atocha dando apoyo a familiares y afectados, subraya que la reacción de ayuda es "prosocial". "Cuando las personas ven el sufrimiento son muy sensibles a él", afirma.
Igualmente, Linares indica que, en estos momentos, los afectados lo que necesitan es información después de tener las necesidades básicas cubiertas y, posteriormente, cuidar de la parte más psicológica. Esta última agrega que "tiene que ver con esa sensación de incertidumbre, de saber qué es lo que está pasando".
EL IMPACTO EMOCIONAL Y LA RESPUESTA COLECTIVA
Mientras, el profesor de Sociología de la Universidad Pontificia Comillas, Sebastián Mora, identifica tres elementos que hacen que la sociedad se movilice rápidamente ante catástrofes: la visibilidad directa del sufrimiento; el impacto emocional de enfrentarse de manera inmediata a la muerte y al dolor; y la solidaridad intrínseca de las comunidades, que se expresa de manera "espontánea". "La realidad de tener cerca la muerte, el sufrimiento, el dolor de mucha gente, emocionalmente nos impacta de una manera muy nítida", asegura.
Del mismo modo, indica que los profesionales del trabajo social tendrán que acercarse ahora a las realidades de las víctimas, así como los familiares, amigos y círculos más cercanos, "que no son sustituibles por otras personas y que son un elemento muy nítido de soporte y apoyo en este contexto".
La psicóloga sanitaria y docente en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Xenia García, recalca que la empatía y los valores personales son determinantes: "Si para mí es importante la solidaridad o ser buena persona y dentro de los valores de ser buena persona está compartir o ofrecer lo que yo tenga, eso también hace que se ponga en marcha ese mecanismo", explica.
También destaca la importancia de cuidar emocionalmente a los afectados, permitir la expresión de todas las emociones y normalizar síntomas asociados a un evento traumático, como insomnio, pesadillas, tristeza o shock.
Además, la profesora colaboradora de los Estudios de Psicología de la UOC, Alicia Álvarez, señala que hay diferentes grados de implicación y que un "punto clave" es la capacidad de identificación con los afectados. "Normalmente, cuanto más nos identificamos con los afectados, más empatía somos capaces de sentir hacia esas personas y, por lo tanto, eso nos lleva a movilizar más recursos del tipo que sea. Queremos pasar a la acción y hacer lo que esté en nuestra mano", argumenta.
Igualmente, explica que, a la hora de hacer ese ejercicio de identificación y empatía, las personas conectan con su propia vulnerabilidad y fragilidad. "Somos más conscientes de cómo pueden estar sufriendo esas personas", añade.
El alcalde de Adamuz (Córdoba), Rafael Ángel Moreno, se ha mostrado este lunes en declaraciones a Europa Press Televisión, "orgulloso" de la intervención de sus vecinos, auxiliando y ayudando en lo que podían a los pasajeros de los trenes afectados.
"Fuimos de los primeros en llegar al lugar del accidente y empezamos a ayudar a los pasajeros y a sacar heridos, y luego se fueron incorporando más medios", ha aseverado.
"EL COMPORTAMIENTO DE LA GENTE HA SIDO EJEMPLAR"
Por parte de Cruz Roja, la directora de Emergencias de la ONG de Córdoba, Nerea Casas, en declaraciones a Europa Press, ha lanzado un mensaje de agradecimiento a la ciudadanía. "El comportamiento de la gente ha sido ejemplar", ha indicado para añadir que "en estos momentos cada poco suma mucho" y que "la ciudadanía está preparada para ser solidaria". "Yo aquí lo he percibido y así lo tengo que trasladar", ha concluido.
Finalmente, la directora de la Plataforma del Voluntariado de España, Mar Amate, también en declaraciones a Europa Press, ha destacado el "espíritu empático" y la solidaridad de la sociedad ante tragedias como la de Adamuz. "Ahora mismo en España hay casi cuatro millones y medio de personas que hacen voluntariado. Eso es un 11% de la población implicada", ha celebrado.
Además, Amate ha agregado que las personas se sienten "más cerca" de las que están sufriendo y ha recordado que en 2024, en la dana que afectó a Valencia se movilizaron casi tres millones de personas.