Iberdrola y Proyecto Hombre Sevilla crean un programa para mejorar la integración social de mujeres con adicciones

En el centro, el delegado de Iberdrola en Andalucía, Antonio Fernández. Acompañado del presidente del Patronato de Proyecto Hombre Sevilla, Antonio Fragero, profesionales y responsables de la comunidad terapéutica y usuaria del programa.
En el centro, el delegado de Iberdrola en Andalucía, Antonio Fernández. Acompañado del presidente del Patronato de Proyecto Hombre Sevilla, Antonio Fragero, profesionales y responsables de la comunidad terapéutica y usuaria del programa. - FUNDACIÓN IBERDROLA
Europa Press Sociedad
Publicado: viernes, 5 enero 2024 17:09

SEVILLA 5 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Fundación Iberdrola España y la Fundación Centro Español de Solidaridad de Sevilla, Proyecto Hombre, una de las entidades seleccionadas en el Programa Social 2024, han puesto en marcha un programa de ayuda a mujeres en situación de vulnerabilidad. 'Cuando la resiliencia es el camino para las mujeres' tiene como objetivo "favorecer la vida personal, autorrealización e integración autónoma y satisfactoria de las mujeres en el ámbito familiar, social, formativo y laboral, consolidando un estilo de vida saludable incompatible con las adicciones".

La financiación de 40.000 euros de la Fundación Iberdrola España beneficiará a alrededor de 50 mujeres y familias al año, alrededor de 300 personas en el próximo lustro. Proyecto Hombre Sevilla es una entidad privada sin ánimo de lucro cuya misión es prestar atención integral a personas y familias con problemas de adicciones, promoviendo su autonomía, desarrollo personal y su adecuada integración en la sociedad, así como la investigación y prevención de las drogodependencias y otras conductas adictivas, ha explicado Iberdrola en una nota de prensa.

El colectivo al que va destinado es a la mujer con problemas de adicción, que, además, suele presentar dificultades asociadas al rol femenino, como son ausencia de apoyo y acompañamiento familiar, cargas familiares que les dificultan centrarse en sí mismas, vivencias traumáticas de violencia de género, abusos físicos, psíquicos y sexuales, prostitución, patología dual y temores por perder la tutela de los hijos. Muchas de las mujeres que participan en el proyecto provienen de distintas casas de acogida.

El desarrollo del proceso se lleva a cabo a lo largo de tres fases del programa. Una primera de adaptación y motivación para conocer y valorar la realidad de cada persona mediante entrevistas, itinerario terapéutico, talleres, convivencias y dinámica, seguimiento y acompañamiento. La segunda fase de conocimiento personal promueve la toma de conciencia, potenciar la autoestima, fomentar las relaciones sociales, fomentar académicamente y/o laboralmente y reforzar el contacto con su realidad sociofamiliar. Finalmente, como última etapa, se potencia la reincorporación sociolaboral.

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