Actualizado 17/08/2009 14:00 CET

RSC.-El 92% de los establecimientos con marca de calidad 'Q' en Galicia no son accesibles para discapacitados

Escalones sin rampa alternativa, mostradores demasiado altos o iluminación no homogénea entre los principales problemas

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

El 92 por ciento de los establecimientos gallegos que cuentan con la marca 'Q' de calidad turística no son accesibles para discapacitados de manera autónoma por no tener sus instalaciones adaptadas plenamente.

Así lo evidencia el informe de 'Análisis de la accesibilidad en establecimientos con marca de calidad turística 'Q' en Galicia', realizado por Turgalicia en colaboración de la Plataforma Representativa Estatal de Discapacitados Físicos (Predif) y la Asociación de Parapléjicos y Grandes Discapacitados de Galicia (Aspaym Galicia), al que tuvo acceso Europa Press, y que analizó durante 2007 y 2008 un total de 78 establecimientos con este distintivo en Galicia.

En concreto, la accesibilidad de los establecimientos se midió teniendo en cuenta la facilidad de acceso a los mismos para discapacitados físicos, auditivos y visuales, un elemento de "mejora de la competitividad" para Turgalicia, puesto que incorpora "un importante segmento de nuevos clientes" y constituye "un incremento de la calidad de la oferta".

En este sentido, el informe evidencia que "a nivel general, los establecimientos analizados no reúnen los requisitos de accesibilidad estipulados por la legislación" vigente en Galicia, aunque matiza que muchos de ellos fueron abiertos antes de la aprobación de la Ley 8/1997 de supresión de barreras arquitectónicas.

EL 8% ACCESIBLES

Así, sólo el 8 por ciento de los establecimientos analizados son considerados por los investigadores como 'accesibles', esto es, diseñados para que una persona con discapacidad pueda utilizarlos plenamente de manera autónoma.

Paralelamente, el 51 por ciento se consideraron 'practicables', lo que viene a significar que una persona discapacitada física, visual o auditivamente podría utilizarlos con la ayuda de una tercera persona.

Sin embargo, el restante 41 por ciento de establecimientos con marca 'Q' de calidad turística no son accesibles ni con la ayuda de otra persona para discapacitados. Aún incluidos en este grupo, el 35 por ciento de los centros podrían convertirse en accesibles o practicables con "la realización de modificaciones de escasa entidad y bajo coste", lo que los clasifica como 'convertibles'.

Finalmente, el 6 por ciento de los establecimientos analizados son totalmente inaccesibles, puesto que sus estructuras y características presentan "gran dificultad" para modificarlos.

PRINCIPALES PROBLEMAS

Entre los principales problemas que se encontraron en los establecimientos para los discapacitados físicos está la presencia de escalones en las puertas de entrada sin rampa alternativa o la altura elevada de los mostradores --que debe tener una zona a 80-85 centímetros--.

En lo relativo a las habitaciones de los hoteles, en "bastantes ocasiones" las camas no poseen un espacio de acceso de más de 90 centímetros por ambos lados y los percheros tienen una altura superior a la recomendada --de 130 centímetros--, al igual que los aparatos de climatización.

En los baños, "habitualmente" las puertas abren hacia el interior, lo que bloquearía el acceso en el caso de que una persona con movilidad reducida se cayese en el interior. Asimismo, los espacios de acercamiento al inodoro tienen un espacio de acercamiento menor a 80 centímetros y su altura "suele ser inferior a la recomendada", de entre 45 y 50 centímetros.

Además, en los alojamientos rurales gallegos con 'Q' de calidad existen en ocasiones escalones para muchas de las estancias, aunque otras estén adaptadas, y los establecimientos que disponen de aparcamiento público "no tienen plazas reservadas para personas con movilidad reducida correctamente señalizadas".

DISCAPACIDAD VISUAL Y AUDITIVA

Entre otros problemas detectados por el informe de Turgalicia están también cuestiones relacionadas con problemas para los discapacitados visuales y auditivos. En concreto, los técnicos "no detectaron que se desarrollasen medidas específicas para favorecer la accesibilidad" de estos discapacitados, si bien la legislación gallega "hace escasas referencias" a las medidas necesarias.

Así, el informe critica la iluminación de los establecimientos que "no suele ser homogénea y produce zonas de luces y sombras que dificultan" el desplazamiento de estas personas y recomienda "incrementar la luz" en zonas como las habituaciones, las escaleras y los ascensores.

Además, consideran que todas las escaleras o escalones aislados deberían tener colocada una franja de señalización táctil que identifique el inicio y el final, así como un zócalo en su parte lateral y que los pasamanos "deberían prolongarse en las mesetas y al inicio y fin de los elementos"

En relación a los deficientes auditivos, Turgalicia detecta la "falta de un sistema de emergencia visual que emita ráfagas de luz" y critica que las puertas "no suelan estar parcialmente acristaladas", lo que "facilitaría la comunicación de las personas con discapacidad auditiva en caso de emergencia".

Finalmente, también llama la atención sobre el hecho de que ninguno de los establecimientos cuente con alguna persona que pueda atender al público con conocimientos de Lengua de Signos.

RECOMENDACIONES

Como conclusión, Turgalicia recomienda elaborar un Plan de Actuación en materia de accesibilidad para los establecimientos que tienen la marca 'Q' de calidad turística en Galicia con el objetivo de "garantizar el derecho de todos los ciudadanos a acceder a todos los establecimientos existentes en la oferta turística gallega".

En este sentido, recordó que las nuevas normas que regulan los requisitos que debe reunir un establecimiento turístico para la obtención de la certificación 'Q' incluyen la obligatoriedad de que al menos alguien del personal conozca las necesidades de los clientes con discapacidad, que los centros conozcan el grado de accesibilidad que reúnen y que cumplan la normativa vigente en materia de accesibilidad de la Comunidad Autónoma de referencia.