Rusia ha elevado a diez los muertos por el ataque de un avión no tripulado de Ucrania contra una residencia de estudiantes en la región de Lugansk, bajo autoridad rusa; un bombardeo que ha desencadenado una ofensiva diplomática de Moscú para que Ucrania rinda cuentas ante la comunidad internacional a pesar de que Kiev ha negado toda implicación en lo ocurrido.