Actualizado 08/04/2010 14:00

José Cavero.- Comienza el calvario procesal contra Garzón.

MADRID 8 Abr. (OTR/PRESS) -

El magistrado del Tribunal Supremo Luciano Varela sentará al juez Baltasar Garzón en el banquillo de los acusados por un presunto delito de prevaricación que habría cometido al abrir una causa por las desapariciones del franquismo sin contar con competencias legales. Varela ha transformado las diligencias en un procedimiento abreviado y da un plazo a las partes (las asociaciones Manos Limpias, Falange y Libertad e Identidad) para formular un escrito de acusación. El auto admite recurso, aunque todos los recursos presentados hasta la fecha han sido rechazados por el Supremo. El juez del Alto Tribunal, además, ha denegado las pruebas que había solicitado Garzón, como las declaraciones de juristas internacionales y de magistrados y fiscales de la Audiencia Nacional. La secretaría de causas especiales ha comunicado que la resolución no está preparada, pero que lo estará a lo largo de este miércoles día 7.

El jueves 16 de octubre de 2008, Garzón se declaró competente para investigar la desaparición de víctimas del franquismo en tanto que crímenes contra la Humanidad. Sin embargo, el 27 de mayo de 2009 el Tribunal Supremo admitía a trámite una querella presentada contra el magistrado por el sindicato de ultraderecha Manos Limpias en la que le acusaba de prevaricación por excederse en sus competencias, querella a la que luego se han sumado, con el beneplácito del tribunal, Libertad e Identidad y Falange Española de las JONS. Por su parte, los fiscales han mostrado dos caras. Por un lado, el fiscal jefe de la Audiencia Nacional se opuso contundentemente a que Garzón investigara los crímenes cometidos durante el franquismo. Sin embargo, cuando el Supremo admitió a trámite la querella de Manos Limpias, la fiscalía del alto tribunal se posicionó en contra de la denuncia. El delito de prevaricación consiste en dictar a sabiendas una resolución contraria a derecho, lo que podría suponerle una inhabilitación de 12 a 20 años.

La decisión de Luciano Varela supone pasar a la fase de preparación del juicio oral, lo que significa que Garzón se sentará en el banquillo siempre que alguna de las partes personadas presente escrito de acusación contra él. Varela ha denegado las pruebas que solicitó a última hora la defensa de Garzón, y acordó que se entregue una copia de las diligencias al fiscal y a las acusaciones personadas (Manos Limpias, Libertad e Identidad y Falange) para que, en su caso, soliciten la apertura del juicio oral. La decisión se produce 12 días después de que la Sala Penal del Supremo avalara la negativa de Varela a archivar el proceso contra Garzón al entender que la investigación ha "ratificado" los indicios delictivos. El magistrado Varela adelantó en febrero que las resoluciones dictadas por Garzón durante la instrucción de una causa por las desapariciones del franquismo "son objetivamente contrarias a Derecho".

En concreto, se acusa al juez de la Audiencia Nacional de haber iniciado y prolongado esa instrucción atribuyendo a personas fallecidas delitos que habían prescrito, estaban amnistiados y que, además, no eran de su competencia. Tras la negativa de Varela a clausurar el proceso, Garzón -que se venía quejando de la excesiva duración de la investigación- instó la práctica de numerosas diligencias, entre ellas la declaración de juristas extranjeros como la ex fiscal del Tribunal Penal Internacional Carla del Ponte y el ex juez chileno Juan Guzmán. Para el magistrado del Supremo, puesto que ninguno de ellos intervino ni tuvo conocimiento de los hechos delictivos que se investigan, su testimonio no es pertinente. además, la decisión de Varela llevará, previsiblemente, a la suspensión cautelar del magistrado, decisión que podría ser adoptada por la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial, que se reúne el jueves.

Ni Garzón, que se ha enterado de la noticia a su llegada a la Audiencia Nacional, ni su abogado, Gonzalo Martínez-Fresneda, tenían esta mañana conocimiento de la resolución de Varela, según fuentes jurídicas. La resolución dada a conocer este miércoles supone el fin de la fase de instrucción de la primera de las tres causas abiertas al titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia nacional, Baltasar Garzón. Las otras dos causas investigan posibles conductas delictivas del juez relacionadas con lo los eventuales cobros obtenidos durante la organización de unos cursos en Nueva York y por haber ordenado la intervención de comunicaciones entre imputados en el 'caso Gürtel' y sus abogados en prisión. Garzón se enfrenta a una posible condena de multa e inhabilitación.

Están por ver las reacciones que susciten entre la opinión pública los proyectos de inhabilitar a Garzón, juez que disfruta de un extraordinario grado de conocimiento e incluso de afecto y aprecio entre muchos ciudadanos españoles y de otros varios países.

Contenido patrocinado

Foto del autor

Fermín Bocos

PP y Vox: Algo va mal

Foto del autor

Carmen Tomás

La transición energética, otro eslogan

Foto del autor

Julia Navarro

Yo estaba allí

Foto del autor

Antonio Casado

Anatomía de un anviersario