La ministra de Defensa, Margarita Robles, a su llegada para su ponencia sobre ‘La defensa española en el marco geopolítico actual. Política e industria de defensa’ en los Cursos de Verano del Real Centro Universitario Escorial-María Cristina, a 6 de julio - Rafael Bastante - Europa Press
MADRID 10 Jul. (EUROPA PRESS) -
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha pedido este viernes al presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, que se disculpe después de que dijera que "cuando un Estado olvida la ética se convierte en una banda de ladrones" y añadiera que a las "pruebas" se remite. "Eso es absolutamente inaceptable", ha censurado la ministra.
En una entrevista en la Cadena SER, recogida por Europa Press, la ministra de Defensa ha afirmado que el mensaje de Luis Argüello es "totalmente contrario el propio mensaje" que trasladó León XIV durante su visita a España.
"Me parece que la Iglesia Católica tiene una enorme responsabilidad y espero que se disculpe, que se disculpe adecuadamente. Yo ni personal, ni como miembro del Gobierno lo puedo aceptar", ha manifestado la titular de la cartera de Defensa, que ha insistido en que "es absolutamente inaceptable, totalmente en contra del mandato evangélico, de lo que ha dicho el Papa".
Según ha añadido Margarita Robles, el Pontífice vino a España y "vio lo que era este país", cómo trabaja el Gobierno y los funcionarios. "Somos personas honestas, somos personas éticas y, desde luego, el señor Argüello no nos va a dar lecciones a ninguno", ha remachado.
"Ni el señor Trump nos tiene que dar lecciones sobre lo que es la defensa y nuestros compromisos, ni el señor Argüello ni nadie nos tiene que dar compromisos de ética", ha señalado.
En cuanto a la vinculación que realizó Argüello del orgullo con "el pecado de Satán", la ministra ha insistido en reclamar que se "disculpe" y ha agregado que lo que tiene que hacer "es respetar a todo el mundo, no lanzar falsos testimonios".
"Es un insulto no solamente al Gobierno, no solamente a los funcionarios, sino a todas las personas que ejercitan su derecho a la libertad, a hacer lo que consideran con su cuerpo, con sus pensamientos, sin hacer daño a nadie. Creo que esas palabras son no solamente injustas, sino que hacen y que conllevan un enorme descrito a la Iglesia Católica", ha concluido.