La igualdad es #PartirDeCero

Actualizado 15/12/2017 14:35:46 CET
Partir de Cero
FUNDACIÓN SECRETARIADO GITANO

   MADRID, 15 Dic. (EUROPA PRESS) -

   "La igualdad es partir de cero". Esta es la premisa que inspira la nueva campaña de Fundación Secretariado Gitano, una iniciativa que mediante un corto de animación doblado por Antonio Resines y un cuento escrito por Màxim Huerta evidencia la carrera de obstáculos y discriminaciones que tienen que superar los gitanos por el mero hecho de serlo para abrirse camino en la vida.

   Según ha explicado la responsable de Igualdad de la fundación, Sara Giménez, en un acto celebrado en la Academia de Cine, el 51% de la población gitana en España ha sufrido algún tipo de discriminación en su vida. El CIS dice además que al 40% de los ciudadanos les molestaría tener un vecino gitano, el 52% no les guarda ninguna simpatía y uno de cada cuatro no querían que compartieran pupitre con sus hijos. Al final, el 65% de las víctimas gitanas de discriminación no han cumplido los 30 años de edad.

   Ese es el ambiente que se encuentra Samara, la protagonista de la campaña. El cortometraje y el cuento narran la historia de esta joven que cumple 18 años con el deseo de llegar a "la ciudad cero", donde reina la igualdad de oportunidades. En el camino, atravesará "un bosque de prejuicios", se topará con "la ciudad de las puertas que se cierran" y caerá hasta creer desfallecer en una "cueva de miradas negativas". Pero volverá a levantarse.

   "Esta historia no está basada en la vida de una joven. Está basada en las vidas de muchos jóvenes que, sólo por ser gitanos, tienen que superar más dificultades que el resto. La discriminación y el rechazo social hacen que tengan menos oportunidades en muchas facetas de sus vidas. Construyamos una sociedad donde nadie empiece con desventaja. Porque la igualdad es partir de cero", dice el mensaje final del corto, ideado por la Agencia DDB España.

   De cero no empezó Lorena, que a los seis años se topó con una profesora que no toleraba su condición de gitana. Describe en declaraciones a Europa Press una situación de tal gravedad --"mi madre se dio cuenta de la situación porque llegué a casa con golpes y moratones"-- que acabó en los tribunales y con una niña que necesitó dos años de tratamiento psicológico para poder recuperar su sitio en el mundo.

   "Un día se sentó mi madre a hablar conmigo y me abrió los ojos, yo no era consciente realmente de lo que me estaba pasando. Cuando terminó la terapia y ya más o menos estaba bien, mi madre se sentó y me dijo que esto que había pasado esos dos años era porque nosotros partimos por debajo de cero. Me impactó mucho, fue un bombardeo de preguntas ¿Por qué nosotros? ¿Por ser más morena? ¿Es por los apellidos? A mi madre le costó mucho, pero me tuvo que explicar que en la sociedad en la que vivimos los gitanos tenemos esa connotación", detalla.

"TENGO QUE IR A CLASE. ES ESTO O ME HUNDO"

   Su experiencia es comparable a la de la joven del cuento de Samara, editado por Fundación SM. "Una vez yo me di cuenta de lo que estaba pasando, me rebelé. Me dije 'tengo que ir a clase, porque quiero y además siempre se me ha dado muy bien estudiar' y 'tengo que luchar contra esto'. Sacas la fuerza porque es o esto o me hundo. Ya estoy abajo, no me queda otra que subir", explica la joven, graduada en Comunicación Audiovisual.

   Junto a Lorena, han ofrecido su testimonio otros jóvenes que como Samara, han tenido que afrontar más dificultades que sus iguales no gitanos. Josan, por ejemplo, ocultó que lo era en sus prácticas de Turismo porque allí se hacían comentarios despectivos sobre los gitanos. Kino entra donde quiere cuando sale con sus compañeros de facultad, pero si lo hace con sus primos se encuentra problemas en las puertas de los mismos locales.

   Todos buscan esa "Ciudad Cero" y llaman para ello a una "revolución" por la igualdad de oportunidades. Animan a los ciudadanos, a las empresas, instituciones y demás agentes de la sociedad a declararse "Cero", es decir, espacios libres de discriminación y promotores de su erradicación. Ofrecen además un "decálogo para la Ciudad cero", aquella donde nadie parte con desventaja, y animan a los internautas a suscribirlo como declaración de principios.

   Mientras, la campaña no parte de cero, sino en números rojos. El cortometraje se ha colgado en internet con 750.000 visitas en negativo, una cifra que pretende ilustrar a los gitanos que según algunas estimaciones viven en España y un llamado a la acción para que a golpe de viralizar el contenido, el contador vaya subiendo hasta llegar a cero el próximo 20 de diciembre, en un alegato a un final que es en realidad un principio.

   "¿Quién no puede estar de acuerdo en que todos debemos tener las mismas oportunidades? ¿Por qué no pasa de verdad que seamos iguales?", plantea Antonio Resines. Toda la campaña está disponible en https://partirdecero.org/