Los flujos migratorios en la OCDE caen por primera vez desde 2011

Unos trabajadores extranjeros en la obra
MINISTERIO DE EMPLEO - Archivo
Publicado 20/06/2018 13:17:09CET

Afirma que la presión migratoria continúa siendo un "desafío" para España

MADRID, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los flujos de migración a los países de la OCDE han disminuido ligeramente por primera vez desde 2011, con alrededor de 5 millones de nuevos migrantes permanentes en 2017, frente a los 5,3 millones en 2016.

Esta tendencia se debe a una disminución significativa de la migración humanitaria como resultado de la disminución en nuevas solicitudes de asilo, con 1,2 millones de solicitudes en 2017 en comparación con 1,6 millones en 2016, según el nuevo informe de la OCDE 'Intenational Migration Outlook 2018'.

El documento destaca que sólo la mitad de las solicitudes de asilo están ahora registradas en Europa, mientras que se ha producido un gran aumento en los Estados Unidos (+ 26%), Australia (+ 29%) y Canadá (+ 112%). Los países miembros de la OCDE actualmente albergan alrededor de 6,4 millones de refugiados, más de la mitad de los cuales se encuentran en Turquía. Los tres principales países de los que han venido solicitantes de asilo son Afganistán, Siria e Iraq.

"Los países han progresado en términos de integración y fortalecimiento de iniciativas relacionadas con la mejora de las habilidades lingüísticas y el reconocimiento de las cualificaciones", ha explicado el secretario general de la OCDE, Angel Gurría, al presentar el informe en París con motivo del Día Mundial de los Refugiados.

El secretario general también ha pedido más y mejor coordinación entre los países receptores para hacer frente a los flujos migratorios, especialmente en la Unión Europea.

Pese al leve descenso, el informe señala que la opinión pública en muchos países sigue preocupada por el impacto en el mercado laboral de la afluencia de nuevos inmigrantes y los efectos de la migración irregular.

IMPACTO EN EL MERCADO DE TRABAJO

El informe analiza, por primera vez, el impacto de la reciente llegada de estos refugiados a los mercados de trabajo de los países de acogida. En todo caso, para los países europeos, el impacto en el mercado laboral de este flujo de refugiados será pequeño y se concentrará en la población en edad de trabajar, que aumentaría en un 0,4% en diciembre de 2020. Teniendo en cuenta las bajas tasas de participación de los refugiados, el impacto en el mercado de trabajo en su conjunto sería más limitado, en torno al 0,24%.

Sin embargo, en algunos países y sectores, especialmente entre los hombres jóvenes y con bajo nivel educativo en Austria y Alemania, se espera que el impacto sea mayor, de hasta el 15%.

Por ello, la OCDE considera que la implementación de medidas efectivas de integración del mercado laboral para los refugiados más vulnerables debe ir acompañada de políticas de fortalecimiento para apoyar a estos grupos, particularmente en términos de capacitación y desarrollo de habilidades.

INMIGRACIÓN IRREGULAR

Respecto a la inmigración irregular, considera que la falta de datos y perfiles de personas que se quedan y trabajan ilegalmente en países de la OCDE puede llevar a que las personas subestimen el alcance del problema y su impacto en la opinión pública.

Por ello, asegura que las políticas para combatir el trabajo ilegal de extranjeros deben ir más allá de los controles de verificación y los retornos forzosos para incluir el fortalecimiento de las inspecciones laborales, crear caminos legales para la migración laboral de acuerdo con las necesidades del mercado laboral y una lucha más efectiva contra el empleo informal en general.

En total, los países de la OCDE albergan a más de 4,2 millones de trabajadores extranjeros temporales (un 11% más que en 2016), la mayor cifra jamás registrada, lo que refleja la demanda continua de mano de obra en todos los niveles de cualificación en muchos países de la OCDE.

La edición de 2018 destaca también que la tasa de empleo de los migrantes en los países de la OCDE ha aumentado un punto porcentual en relación con 2016, hasta el 67,1 por ciento. La mejora entre 2016 y 2017 fue más acusada para las mujeres nacidas en el extranjero, cuyas tasas de participación y empleo promedio aumentaron más rápido que las de los hombres inmigrantes.

ESPAÑA

En cuanto a España, con datos de 2016, el informe señala que la inmigración creció un 22% la cifra más alta desde 2009, mientras que la emigración cayó en un 3% con lo que la cuota neta de migración pasó de 40.800 en 2015 a 112.700 en 2016.

Los marroquíes lideraron la lista de inmigrantes con un aumento de 25% respecto a 2015, con lo que la cifra de llegadas desde este país ascendió a 30.000. Les siguen de cerca los rumanos, que alcanzaron las 29.000 llegadas, al igual que el año anterior, aunque el balance de migración neto de esta nacionalidad acabó registrando una cifra negativa en 2016 (-24.000). Colombia y Venezuela son los siguientes países de origen de los inmigrantes que recibe España con una tasa neta de 16.000, respectivamente.

Asimismo, España se consolidó como el principal destino para los residentes ingleses, que registraban cerca de los 300.000 a principios de 2016, un tercio del total de los ingleses que residen en la Unión Europea.

Por otro lado, la emigración española decayó en 2016 por primera vez en más de una década con un total de 86.000 emigrantes. Al igual que el año anterior, los principales destinos (un 46% del total) fueron Reino Unido, Francia, Alemania y Estados Unidos.

Según la OECD, la mejora de las condiciones económicas ha supuesto un incremento en la cantidad de españoles que han vuelto a su país. Así, señala que 62.000 volvieron en 2016, comparados con los 52.000 del año anterior, aunque la cifra neta de migración de españoles continúa siendo negativa (-27.200), por lo que hay más ciudadanos que se van de España que españoles que regresan.

Esta mejora económica ha supuesto también, según la OECD, unas mejores soluciones del mercado laboral para inmigrantes en España. En esta línea, aunque la tasa de desempleo para extranjeros continuó siendo alta en 2016 (25%), ésta fue un 3,7% menor que el año pasado.

La OCDE también apunta un incremento de llegadas irregulares a través de las fronteras, tanto en 2016 como en 2017, que aumentó en la zona del Estrecho de Gibraltar, frente a la disminución de las llegadas a las islas Canarias y considera que la presión migratoria continúa siendo un desafío para España, que combate los flujos de migración irregular de países de origen y tránsito como Marruecos, Senegal o Mauritania.

España ha registrado, además, un aumento del 6,6% en las solicitudes de asilo en 2016, alcanzando las 15.600, mientras que los primeros datos de 2017 muestran un aumento hasta las 31.700, la cifra más alta desde que se tiene constancia. En este sentido, aumentaron las demandas de asilo de los venezolanos, que pasaron de 585 en 2015 a 3.960 en 2016, y de los sirios que pasaron de 6.975 a 4.300, respectivamente.

Las concesiones de protección internacional por parte de España aumentaron también hasta las 6.900 personas en 2016 comparado con las 1.000 personas acogidas el año anterior, a pesar de que las primeras figuras de 2017 indican un descenso en estas concesiones.

Además, España participó en los programas de reasentamiento de la Unión Europea y en septiembre de 2017, cerca de 1.300 solicitantes de asilo fueron reasentados desde Grecia e Italia en España. De igual manera, España se comprometió a reubicar a un total de 1.400 refugiados de países vecinos de Siria y, según la OECD, en septiembre de 2017 cumplió la mitad de ese objetivo.

El informe de la OECD ha apuntado también a un aumento de inmigrantes cualificados que llegan a España, comparado con años anteriores. Asimismo, la OECD hace referencia al programa 'Rising Star-Up Spain', un proyecto lanzado en 2016 que ofrece a los emprendedores extranjeros y startapps 10.000 euros y un espacio para trabajar en Madrid y Barcelona junto a un especialista en 'mentoring' para los emprendedores.