ALMERIA 25 Abr. (EUROPA PRESS) -
Las entidades Galasa y Acuamed, la Junta de Andalucía y la Mancomunidad de Municipios del Levante han llegado a un acuerdo por el que se da luz verde a la licitación de las obras para la construcción de la tubería que suministrará agua a los municipios del Levante y del Bajo Almanzora.
El consejo de administración de Galasa, la empresa que gestiona el agua en el levante almeriense, procederá mañana al estudio y aprobación del convenio con Acuamed, del Ministerio de Medio Ambiente, para la financiación y explotación de la conducción desde la desaladora de Carboneras hasta el Valle del Almanzora y de la nueva desaladora del Bajo Almanzora.
El alcalde de Huércal Overa y presidente de la Mancomunidad de Municipios del Levante, Luis García Collado, destacó en un comunicado remitido a Europa Press que, tras la aprobación en el consejo de administración de mañana, Acuamed sacará a licitación las obras para la construcción de esta tubería que aportará 20 hectómetros cúbicos de agua a la empresa Galasa que "paliará el déficit de recursos que padecen los cultivos de los regantes de Cuevas del Almazora".
La tubería, que conectará la desaladora de Carboneras con la estación de tratamiento de agua potable del Bajo Almanzora, es una obra de interés general de 54 kilómetros cuyo coste se elevará a 74 millones de euros. Suministrará agua a poblaciones y núcleos como Carboneras, Sopalmo, Macenas, Las Marinas, Jaramel, Gurullos, Castillo, Marina de la Torre, Garrucha o Vera Playa.
Las obras de esta conducción se harán en dos tramos. El primero de ellos, de 38 kilómetros, conectará Carboneras con la futura desaladora de Aguamarina de Cuevas del Almanzora y contará con un depósito regulador intermedio de 50.000 litros de capacidad en la zona de Sopalmo. El coste de este tramo se elevará a 55 millones de euros. El segundo tramo, de 16 kilómetros, discurrirá desde la nueva desaladora hasta la estación de tratamiento de agua potable de Galasa en Cuevas del Almanzora y tendrá un coste de 19 millones de euros.
Las obras se llevarán a cabo por la costa, por lo que el proyecto cuenta con un minucioso estudio de impacto ambiental aprobado hace dos meses.