El director del Centro Andaluz de la Fotografía (CAF), Juan María Rodríguez, en la sede de la institución en Almería. - EUROPA PRESS
ALMERÍA 5 Abr. (EUROPA PRESS) -
El director del Centro Andaluz de la Fotografía (CAF), con sede en Almería, Juan María Rodríguez, ha reclamado una "ecología de las imágenes" ante el consumo "compulsivo" y "nada reflexivo" que, a su juicio, marca hoy la relación con la fotografía en la era digital, en la que "no hemos aprendido a mirar" pese a vivir rodeados de imágenes.
En una entrevista concedida a Europa Press, Rodríguez ha advertido de que el acceso masivo a contenidos a través del móvil y las redes sociales resta valor a la fotografía y favorece una circulación acrítica de las imágenes, hasta el punto de que "no son inocentes" y exigen responsabilidad a quien las produce, comparte y consume.
El responsable del centro almeriense ha defendido así la necesidad de "pedir un poco de calma y menos consumo", con la vista puesta en una relación más consciente con lo visual, frente a una dinámica en la que, según ha expuesto, la abundancia termina por "anular la mirada". "Puedes ser ciego por escasez de imágenes o por inundación de imágenes", ha apuntado.
En esa línea, ha incidido en que el problema no radica solo en la cantidad, sino también en la falta de contexto con la que, muchas veces, se reciben y comparten las fotografías.
Según ha señalado, esa dinámica contribuye a poner en circulación "imágenes sexistas", "imágenes estereotipadas" y "clichés", hasta el punto de que se acaba "condenando a la gente al costumbrismo" también en torno a "los viajes exóticos", al tiempo que se difunden imágenes "de una calidad penosa". Todo ese consumo, ha alertado, puede provocar "problemas psicológicos, emocionales, y trastornos".
Por ello, ha reivindicado el papel de centros como el CAF para "explicarlas" y darles un marco, al entender que "una imagen sola no es nada" y que, igual que ocurre en el periodismo, necesita un pie de foto y también reflexión para que el público "aprenda a mirar".
Rodríguez ha ido más allá al sostener que el entorno digital y la vida cotidiana ya no funcionan como ámbitos separados. "Hasta ahora hemos pensado que el mundo de las redes, el mundo virtual y el mundo físico eran dos mundos diferentes. No es verdad", ha manifestado, antes de señalar que ambos planos "van entremezclados" y obligan a pensar mejor qué se pone en circulación y qué efectos tiene.
El director del CAF también ha alertado de que esa exposición permanente acaba por alterar incluso la manera de vivir las cosas, ya que muchas veces "la experiencia se ha convertido en imagen" y parece que algunas personas hacen cosas "solo para generar una imagen y contarla".
A ello ha sumado el volumen de archivos que se acumulan en los teléfonos móviles, al que ha llegado a relacionar con una "basura digital" de la que no siempre se es consciente.
CRISIS DEL FOTOPERIODISMO
Esa reflexión la ha enlazado además con el deterioro del fotoperiodismo, un ámbito que "atraviesa un momento difícil" como consecuencia de la crisis estructural de los medios y de la pérdida de peso de la fotografía en las redacciones.
Desde su propia experiencia profesional, ha recordado además que el fotoperiodismo español arrastraba una situación de precariedad en la que el fotógrafo fue visto durante años como un mero apoyo al texto.
Según ha relatado, en muchas redacciones se hablaba todavía del "reportero gráfico y no del fotoperiodista", una consideración que ayuda a entender parte de la pérdida de centralidad que ha sufrido después la imagen informativa.
Rodríguez, que ha apelado también a la responsabilidad de los propios medios en la calidad de la imagen, ha lamentado incluso que en algunos cierres de periódicos se hayan tirado archivos "a la papelera", pese a su valor como documento histórico. Todo ello, en su opinión, evidencia que a la fotografía no se le ha dado "la consideración que se merece".
En este sentido, ha avisado de que la debilidad del sector no solo afecta a la cobertura diaria, sino también a la posibilidad de que los fotógrafos desarrollen trabajos de largo recorrido.
Pese a ello, Rodríguez no ha dado por perdido el campo del fotoperiodismo y ha subrayado que en España "siguen existiendo profesionales de gran nivel", aunque en muchos casos trabajen para cabeceras internacionales o para proyectos sostenidos "con dificultad" por suscripciones.