El ex guardia civil acusado de prostituir a una mujer en Almería dice que solo participó en un "posado erótico"

Almería.- Tribunales.- Piden más de cuatro años para un profesor particular acusado de abusar de una alumna
EUROPA PRESS - Archivo
Publicado 30/05/2019 17:58:52CET

ALMERÍA, 30 May. (EUROPA PRESS) -

El exoficial de la Guardia Civil acusado de explotar a una mujer extranjera que supuestamente habría sido chantajeada con un vídeo de carácter sexual para que ejerciera la prostitución, ha rechazado su vinculación al ejercicio de la mujer aunque ha reconocido en sala que se encargó de poner varios anuncios en la sección de contactos de un periódico así como de participar en un "posado erótico" con la víctima en su propia vivienda sin que hubiera "penetración", según su versión.

Durante la primera sesión de la vista oral en la Audiencia Provincial de Almería, el acusado ha negado haber mantenido relaciones sexuales con la mujer y ha calificado de "vodevil" la versión mantenida contra él después de que supuestamente le hubiera ofrecido a la víctima un "empleo como cuidadora".

Así, durante su primer encuentro en su vivienda y según la acusación, ella habría caído en un profundo sueño tras tomar un café y al despertarse se habría encontrado desnuda, en la cama del acusado, quien la habría grabado mientras mantenía relaciones sexuales con ella para "chantajearla" con las imágenes.

En este sentido, la Fiscalía solicita para el acusado tres años de prisión y una multa de 18 meses a razón de 12 euros diarios, al sostener que a partir de ese vídeo habría abocado a la mujer a ejercer la prostitución en tres pisos de su propiedad, quedándose además con la remuneración que pagaban los clientes.

El acusado ha insistido en que él trató en todo momento de "ayudar" a la mujer, quien carecía de residencia legal en España cuando la conoció en 2008, poco después de haberse divorciado. Así, ha aludido en varias ocasiones a su condición de agente de la Benemérita para rechazar acusaciones tales como el haberla amenazado con difundir el supuesto vídeo si no se prostituía para él o haber abusado de ella. "Soy un hombre de orden", ha espetado ante el tribunal.

SEIS ANUNCIOS DE "RELAX" EN LA PRENSA

Aunque el acusado se ha desligado de la actividad de la víctima, ha reconocido que llegó a publicar cuatro anuncios "relax" en un periódico durante 20 días al mes varios meses en relación a la víctima, al igual que publicó otro más para el "alquiler de un estudio" y otro para "dos chicas rumanas" después de que "cerrara el Diamante".

También ha reconocido que tras su divorcio se propuso ser un "hombre nuevo" y envió 2.000 euros a una chica rusa porque "iba a venir a hacer un estudio de los invernaderos a Almería"; una cantidad que, según ha dicho, posteriormente le devolvió, con lo que aún mantiene el contacto con ella. Según la versión de la víctima, la presión hacia ella se relajó tras haber conocido a esta chica.

Con ello, ha mantenido que entre él y la víctima se generó una "amistad por teléfono" después de que, tras conocerla, le diera un teléfono con tarjeta prepago con 2,5 euros porque el suyo estaba estropeado, aunque durante su declaración también ha apuntado que la mujer contaba con llaves de su vivienda porque durante algunos meses le pagó 200 euros por "regar las plantas y recoger las correspondencia" mientras él estaba de viaje.

También ha reconocido que empleó su propia cámara de fotos para participar en un "posado erótico" en su vivienda presuntamente a petición de la víctima, quien habría querido remitir las fotos a una amiga, aunque durante esta sesión "no hubo penetración", según ha manifestado.

De esta forma, ha negado que su casa u otros inmuebles de su propiedad fueran usados por la mujer para concertar citas sexuales con los clientes. "Nunca facilité mi domicilio. Vivo en un edificio de clase media alta y no voy a meter a una prostituta. Además tengo una vecina que es como la vieja del visillo", ha detallado.

En esta línea, ha incidido en unos hechos concretos que tuvieron lugar el 30 de diciembre de 2010, en el que tres hombres acudieron a su casa después de que esa misma mañana la mujer hubiera atendido a un cliente en su vivienda y supuestamente le hubiera robado 500 euros; una cuestión de la que se ha desentendido al asegurar que él estuvo por la mañana con su nieto en Granada, cuando recibió una llamada de la mujer para preguntarle "si iba a estar en su casa".

SERVICIOS "CONTROLADOS"

Por su parte, la mujer ha declarado ante la Sala que los servicios sexuales que prestaba a espaldas de su pareja sentimental eran "controlados" por el acusado, quien estaba presente en los pisos mientras que ella ejercía, de modo que era él quien controlaba las llamadas de los anuncios de contactos y posteriormente la citaba en un inmueble concreto a una hora determinada para que mantuviera relaciones con los clientes.

La víctima ha narrado que conoció al hombre un día tras salir del Registro Civil, al que acudió para intentar formalizar su situación en España, de forma que, según su versión, él la oyó y le dijo que le "podía ayudar a arreglar los papeles" a través de un contrato para "cuidar a su madre". Así, una vez en la vivienda del acusado, este se le habría insinuado con tocamientos de lo que ella rehusó, de modo que tras tomar un café, habría despertado el dormitorio, desnuda y con un presunto vídeo sexual grabado por el varón.

"Me dijo que quién iba a creer a una prostituta siendo él capitán de la Guardia Civil", ha narrado la víctima, quien ha explicado que en una ocasión, tras haber mantenido relaciones con el acusado, se hizo con uno de los múltiples vídeos que grababa para enseñarle a tener sexo, ya que desde una ONG le habían aconsejado que consiguiera pruebas para denunciar su situación.

La mujer ha incidido reiteradamente que las relaciones "no eran consentidas" ni con el acusado ni con los clientes, de forma que incluso tuvo que practicarse un aborto por quedar embarazada y desconocer quién era el padre. Igualmente, ha apuntado que tras interponer la denuncia recibió amenazas para que la retirara, por lo que según su letrado, se llegaron a abrir diligencias en un juzgado.

En esta línea, la acusación participar interesa una condena de hasta 14 años de prisión por un presunto delito de abuso sexual y otro relativo a la prostitución, así como una indemnización de 150.000 euros por los daños morales ocasionados a la víctima.

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