Un agente de la Guardia Civil declara ante el jurado en la primera sesión del juicio por el crimen de la lotera de Albox, celebrado en la Audiencia Provincial de Almería. - EUROPA PRESS
ALMERÍA 27 Nov. (EUROPA PRESS) -
Los agentes de la Guardia Civil que han testificado este jueves en el juicio con jurado por la muerte de la lotera de Albox (Almería) han manifestado que la vivienda de la víctima no mostraba "un desorden fuera de lugar", toda vez que el cuerpo sin vida de la mujer poseía sus joyas, lo que aleja el robo como posible móvil del crimen.
Los agentes han detallado que la entrada presentaba signos de forzamiento en la cancela y que la puerta principal estaba abierta, con un charco de sangre y un candado y una llave junto al cuerpo semidesnudo de la víctima, que llevaba un anillo, una cadena y un reloj.
En cuanto al vehículo que conducía el investigado y que quedó accidentado esa misma madrugada, los agentes han explicado que en distintas zonas del habitáculo aparecieron restos de sangre del propio acusado, pero ningún rastro de la víctima.
Además, han precisado que en el coche no se hallaron el bolso de la lotera, ni sobres de lotería, ni décimos, y que entre los efectos intervenidos figuraban dos billetes de 50 euros arrugados.
Estas declaraciones se han producido en la primera sesión del juicio con jurado que se repite después de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) anulara la condena de 17 años de prisión tras estimar parcialmente el recurso de la defensa del acusado y considerar que el veredicto carecía de motivación suficiente.
El alto tribunal andaluz señaló que el jurado situó la muerte de la víctima entre las 3,00 y las 3,30 horas del 10 de septiembre de 2021, pero no explicó por qué consideró probado este extremo cuando hubo hasta cuatro informes forenses que situaban el crimen en horas posteriores, cuando el acusado ya estaba localizado por la policía a consecuencia de un accidente de tráfico que sufrió esa misma madrugada.
En este sentido, el informe de la autopsia llegaba a situar la muerte de la lotera entre las 11,00 y las 13,00 horas de ese mismo día, esto es, en torno a diez horas después. El TSJA consideró que esta posible coartada no recibió una valoración suficiente en la primera resolución.
La Fiscalía ha sostenido que acudió a la vivienda para obtener dinero con el fin de conseguir droga. Ha señalado que la víctima se defendió "como pudo" y ha recordado que la investigación se centró en él por la acumulación de indicios: las llamadas previas a los hechos, un arañazo en la mejilla, la proximidad entre los domicilios, la ausencia de coartada, su condición de toxicómano en aquella fecha, la presencia de cuchillos en su casa y la ubicación telefónica que sitúa su móvil en el entorno de la vivienda antes del accidente de las 4,00 horas.
La defensa, por su parte, ha negado que el acusado estuviera en la vivienda a la hora del crimen y ha explicado que vivía con su abuela a "apenas 200 metros", lo que justificaría que el teléfono se conectara al mismo repetidor que el de la víctima.
La representación del acusado ha señalado que en el entorno vivían otros toxicómanos y que el acusado trataba a la víctima "como a una abuela", hasta el punto de haberla ayudado a trasladar muebles a su vivienda.
Respecto a la muestra genética hallada bajo una uña de la víctima, ha reiterado que corresponde a un marcador del linaje paterno sin capacidad para identificar a una persona concreta y que podría deberse a contaminación.
Asimismo, ha insistido en que no aparecieron restos de la víctima ni en el domicilio del acusado ni en su vehículo. Según su versión, el arañazo en la cara se debe exclusivamente al accidente de tráfico de aquella madrugada.
La defensa ha solicitado que el acusado declare en último lugar, de modo que su interrogatorio quedará pospuesto hasta la finalización de las principales testificales y documentales.
El calendario de la vista prevé que este viernes declaren otros agentes y casi una decena de testigos civiles. El lunes se celebrarán las pruebas periciales de los médicos forenses, los especialistas en biología del Laboratorio de Criminalística y los agentes encargados del informe de hipótesis antes de las conclusiones e informes finales.