La exposición 'Observaciones sobre lo observado: las Marismas del Odiel' de Dionisio González. - DIPUTACIÓN DE HUELVA
HUELVA 30 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Sala de la Provincia de la Diputación de Huelva acoge desde este jueves y hasta el próximo 23 de mayo la exposición 'Observaciones sobre lo observado: las Marismas del Odiel', una propuesta del artista Dionisio González presentada por la institución en ARCO Madrid 2025, que reúne un total de 50 piezas inspiradas en las Marismas del Odiel, declaradas Reserva de la Biosfera por la Unesco.
La exposición ha sido inaugurada por la diputada de Cultura, Gracia Baquero, junto al propio autor, en un acto que ha puesto en valor el papel del arte como "herramienta para acercar el patrimonio natural a la ciudadanía". Tras hacer un recorrido por la trayectoria de González, Baquero ha destacado que la muestra refleja "la mirada profunda, inteligente y poética" de un artista con la capacidad de "descubrir en nuestro territorio un paisaje único, un espacio donde conviven la fuerza de la naturaleza, la memoria industrial, el vuelo de las aves y el silencio de la contemplación", ha manifestado.
La diputada ha señalado que el espacio natural "no es solo un enclave de enorme valor ecológico sino también una metáfora de equilibrio y de resistencia", para añadir que "allí donde muchos verían solo agua, barro y horizonte, Dionisio encuentra formas de vida, relatos ocultos, arquitectura posible y futuro". "Esta exposición es una invitación detenernos y escuchar lo que el paisaje tiene que decirnos", ha dicho.
El proyecto aborda la relación que se establece en este espacio entre el desarrollo industrial y la biodiversidad, en un territorio situado en la desembocadura del río Odiela.
En palabras del propio artista, su aproximación a las marismas ha nacido tanto "de la belleza excepcional" del enclave como de la capacidad de este espacio para integrar realidades divergentes. González ha explicado que el proyecto nació cuando se acercó por primera vez a las marismas hace diez años, y que le ha interesado especialmente cómo naturaleza e industria se enfrentan y, al mismo tiempo, se complementan, "configurando un paisaje donde los contrastes dialogan".
En este punto, ha destacado que el territorio funciona como un "efecto oasis", fruto de esa tensión entre opuestos que, lejos de excluirse, han encontrado formas de convivencia y de desarrollo paralelo" "Mientras una parte avanza desde la actividad industrial, otra lo hace desde la vida natural, acogiendo una enorme diversidad de especies, tanto migratorias como asentadas", ha manifestado.