El Archivo Municipal se une a la Feria y expone carteles taurinos y documentos sobre vino

Actualizado 16/08/2016 16:20:21 CET
EUROPA PRESS/MALAGA

MÁLAGA, 16 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Archivo Municipal de Málaga, dependiente del Área de Cultura, realiza su particular homenaje a la de Feria de Málaga, ofreciendo una exposición en su sala de lectura sobre dos de los aspectos más vinculados con esta celebración: los toros y el vino malagueño.

Así, se exponen dos carteles taurinos de gran formato, que han sido recientemente restauradas, correspondientes a las primeras décadas del siglo XX.

Por su parte, relacionados con el vino de Málaga, se exponen las Ordenanzas de Vino, insertas en las Ordenanzas de la Ciudad de Málaga e impresas en el año 1611; un Real Traslado de Felipe III del año 1628 en la que se regulan los precios de la venta del vino; una carta del Vicecanciller de la emperatriz de Rusia Catalina II ordenando que los vinos de Málaga destinados a su país estén libres de impuestos; estampas comerciales o la disertación en recomendación y defensa del famoso vino malagueño Pedro Ximén de Cecilio Garcia de la Leña, impresa en 1792.

La exposición puede visitarse en la sala de lectura del Archivo Municipal, en su horario de apertura, de las 09.30 a las 14.30, desde este martes hasta el viernes 26 de agosto, según han informado desde el Ayuntamiento a través de un comunicado.

CARTELES TAURINOS

En relación con los carteles taurinos restaurados, uno corresponde a 'La Corrida de la Prensa' del 3 de julio de 1932 y ofrece una foto a color de la artista Celia Gámez.

Asimismo, el otro cartel que se expone recoge la reaparición del torero Juan Belmonte, considerado el fundador del toreo moderno. Juan Belmonte fue torero desde 1913 a 1936 y tuvo dos retiradas una en 1922 y otra en 1934. Este cartel, correspondería a la década de 1920-1930 del siglo XX y esta realizado por el pintor y cartelista Ruano Llopis.

También para todos los interesados en este material gráfico el Archivo Municipal ofrece en su página web una exposición virtual con carteles de toros de diferentes años.

El cartel taurino constituye el género pionero dentro de la historia de la cartelería malagueña, sirviendo además de referencia para los carteles de Feria. A finales del XIX aparecerán los carteles murales, influenciados por el gran formato de los carteles de Feria de aquellos años.

Respecto al formato y la composición, el texto será una pieza importante en los primeros momentos. Asimismo, las escenas taurinas con el matador y el toro como figuras protagonistas serán un elemento esencial. Al igual que ocurre con los carteles de Feria, también se verá influido por los corrientes artísticas y el gusto de cada época.

La primera referencia documental relacionada con lidias de toros en la ciudad se remonta al siglo XV. En concreto, se trata de un acuerdo inserto en las Actas Capitulares de 1491 donde se establece la creación de la Feria de la Virgen de Agosto para conmemorar la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos. Este documento, que suponer la creación efectiva de la Feria de Málaga, atestigua como en esta celebración las corridas de toros ocuparían un lugar destacado desde su inicio.

VINO

Por otro lado, también podrá contemplarse en la sala de lectura del Archivo Municipal otros ejemplares extraídos de los fondos propios, vinculados con un elemento que también forma parte inseparable de la Feria: El vino de Málaga.

Así, son varios documentos y el más antiguo de ellos data de 1611. La llegada de los Reyes Católicos a Málaga trajo consigo un gran impulso a la plantación de vides en toda la provincia. La Corona, consciente de la importancia de esta actividad mercantil encomendó al Ayuntamiento que reglamentase todo lo relacionado con el vino desde su elaboración hasta la cobranza de las rentas. La Hacienda Real y los Propios del Ayuntamiento recibirían importantes beneficios de los arbitrios del vino.

Durante el siglo XVII la expansión de la comercialización del vino hacia importantes puertos del Mediterráneo es una realidad y la exportación de los distintos tipos de pasas procedentes de Marbella, Axarquía y Vélez Málaga se extendía hasta los mercados del Mar del Norte. Los avances en el embotellado del vino y la aparición del tapón de corcho favorecerán un proceso que conducirá al vino de Málaga a cruzar fronteras y ser reconocido internacionalmente.

Un documento que está en la exposición es relación con el embajador de España en Prusia, el malagueño don Miguel de Gálvez, que regaló 48 cajas de vino de Málaga a la emperatriz Catalina II, siendo el éxito de los caldos malagueños tan rotundo, que la zarina mandó eximir durante un año de impuestos y aranceles a todos los vinos que llegaran a Rusia desde la provincia, abriéndose una importante ruta comercial.

El desarrollo de esta actividad mercantil se convertirá en uno de los recursos económicos más sólidos del comercio malagueño a través de más de cuatro siglos, igualándose en prestigio y fama con los vinos de Jerez, Oporto y Madeira, hasta la llegada de la plaga de la filoxera del siglo XIX que arrasó con todos los viñedos de Málaga y la provincia.

Málaga ofrecido por
Málaga Ciudad Genial